Los talleres suelen ser una garantía porque permiten a los conductores solucionar averías que, por su complejidad, no podrían reparar por su cuenta. Normalmente los mecánicos son grandes profesionales que, en cuestión de días o incluso horas, pueden solucionar problemas que cualquier otra persona ni siquiera sería capaz de ver. Pero en algunos casos, no todo sale como debería.Hay ocasiones en las que una reparación puede no quedar demasiado bien o incluso generar nuevas averías. En ese momento surgen dudas sobre qué se puede hacer y cómo afrontar la reclamación. No es para menos, ya que es un tema delicado. El mecánico Juan José Ebenezer ha afirmado que normalmente "una denuncia por una mala reparación no va a ningún lado".Si el taller deja mal tu coche, puedes reclamar: mecánico aclara si es posible recuperar el dinero Un caso real El mecánico pone el ejemplo de un coche que ha entrado a su taller con una avería agravada por una mala praxis de otro profesional que al meter un tubo donde no cabía dobló los conectores del radiador de la calefacción. "Ya no es solamente el dinero, es que también es el tiempo que te quedas sin coche", comenta Juan José Ebenezer. Pero es que por si eso fuera poco, la situación puede ser todavía más compleja si el taller que ha realizado la reparación defectuosa se declara insolvente: "Si tú pones una denuncia y el taller ha cerrado o es insolvente, por más que tú las quieras poner, no se puede hacer responsable de lo que te ha hecho daño en el coche". Eso es precisamente lo que le ha ocurrido al conductor del coche que está reparando Juan José Ebenezer. Ahora, lo único que puede hacer es emprender una batalla legal lenta y compleja. Reclamar reparaciones Si un taller ha dejado el coche peor de lo que estaba pero no se ha declarado insolvente, la situación es distinta. En esos casos, los conductores tienen derechos legales sólidos para exigir que el mecánico arregle correctamente las averías o para recuperar su dinero. De hecho, por norma general, las reparaciones tienen una garantía mínima de tres meses o 2.000 kilómetros en España. Si los mecánicos no acceden en un primer momento a corregir su error, el cliente puede pedir una hoja de reclamaciones. En este supuesto es muy importante guardar toda la documentación, ya sean facturas, presupuestos previos firmados, resguardos, etcétera. En los peores casos, el conductor puede recurrir a la vía judicial.