No es la primera vez que Jim Farley se declara todo un amante de los coches chinos. Puede que el CEO de Ford piense eso de que si no puedes con tu enemigo, te unas a él. Es por eso que el máximo responsable de la compañía estadounidense ha vuelto a probar varios de estos vehículos.En 2024, Farley sorprendía a todos al afirmar que llevaba seis meses conduciendo el Xiaomi SU7, el primer vehículo de la compañía. "Llevamos uno de Shanghái a Chicago y lo he estado conduciendo durante seis meses, y no quiero dejar de hacerlo", explicaba en su momento.El CEO de Ford siempre se ha interesado mucho por la competencia que llegaba de China, a la que siempre ha catalogado como "amenaza existencial" cuando otros fabricantes buscaban ridiculizarlos.Antes, en 2023, tanto Farley como su director financiero, John Lawler, probaron un todoterreno eléctrico fabricado por el fabricante estatal Changan Automobile. "Jim, esto no tiene nada que ver con lo de antes", le comentó Lawler a Farley. "Estos tipos nos llevan ventaja".A pesar del paso del tiempo, Farley no ha perdido el interés en su competencia asiática. Ahora, ha probado una serie de vehículos híbridos para descubrir sus fortalezas.Farley sigue prefiriendo a su Ranger por encima de las marcas chinasJim Farley ha probado varias pick-up híbridas enchufables de fabricantes chinos, las rivales de su Ford Ranger PHEV. En concreto, ha conducido el BYD Shark 6 y la GWM Cannon Alpha durante una visita relámpago a Australia.Como ha ocurrido en otras ocasiones, el CEO de Ford se ha quedado completamente impresionado con ambos vehículos, aunque matiza que no sirven para hacer "trabajo de verdad"."Pasé tres días conduciendo un LandCruiser 70, el Shark y el modelo de Great Wall", declaró Farley a varios medios durante el Gran Premio de Australia, donde Ford debuta como proveedor de motores del equipo Red Bull Racing."Son diferentes. En mi opinión, son coches totalmente distintos. El Shark es una camioneta, pero si le pones 500 kg en la parte trasera, no es un Ranger, ni un HiLux", explica."Pero para alguien que no hace eso todos los días y quiere un vehículo eléctrico, es un producto bastante competitivo. No tengo ni idea de cómo ganan dinero cuando lo desmontamos", añade.Una valoración mucho más positiva de la que hizo en su momento un ingeniero de Mitsubishi. "Pueden subir cuestas, pero no mantienen el ritmo durante mucho tiempo. Suben durante un rato, pero luego se detienen; se activa el sistema de protección. Mi impresión es que el desarrollo de vehículos todoterreno electrificados supone un reto", afirmó Kaoru Sawase, el ingeniero. "Por otro lado, tenemos mucho que aprender de los fabricantes chinos en el sentido de que, hasta que se activa el sistema de protección, el rendimiento del motor eléctrico que controla las ruedas es bastante bueno... Tenemos que aprender de eso", sentenció.Farley también extiende esta opinión al GWM Cannon Alpha PHEV, con una carga menor que la de BYD, pero que conserva la tracción a las cuatro ruedas tradicional y la marcha corta. "El Great Wall es un producto muy competitivo. He hablado con muchos clientes de ambas marcas, y son clientes muy bien informados", afirmó."Sin embargo, no llevan décadas haciéndolo como nuestra Ranger o la HiLux, así que no tienen todo el conocimiento sobre chasis, ni toda la capacidad de remolque y carga útil, ni toda la experiencia", reflexiona. Además, recuerda que, al no tener tantos proveedores, cuentan con una gran desventaja. "Pero es un producto bueno, sólido y competitivo", añade.Aunque, claro está, para usarlas como una verdadera pick-up, prefiere quedarse con su Ranger. "No hay competencia. Pero no todo el mundo en Australia compra una Ranger para hacer el tipo de trabajo para el que la diseñamos. Aquí hay muchos tipos diferentes de clientes", detalla."La realidad es que... especialmente con Great Wall, el panorama competitivo ha cambiado por completo en los últimos tres o cuatro años a nivel mundial", concluye Farley.