El Caterham Seven es una rareza dentro del mundo del automóvil que se lleva produciendo desde hace medio siglo. Está basado en el mítico Lotus Seven, un diseño del ingeniero y piloto Colin Chapman, creador de la marca Lotus. Este deportivo biplaza lo vendía Lotus Cars en forma de kit que debían montar los clientes, entre 1957 y 1972. Cuando Lotus decidió fabricar coches completos, Caterham compro los derechos del Seven y desde entonces lo comercializa con muy pocas evoluciones. Ahora se acaba de presentar una serie limitada de solo 19 unidades que rinde homenaje a otro victorioso coche de competición británico de la posguerra, el HWM-Alta de 1951. HWM (Hersham and Walton Motors) fue un equipo de competición que se fundó en 1938 y consiguió la primera victoria de una escudería británica en un Gran Premio después de la Segunda Guerra Mundial. Su coche más emblemático y victorioso fue el HWM-Alta de 1951, que consiguió unos excelentes resultados y llegó a ser conducido por el mismísimo Stirling Moss, una leyenda del deporte del automóvil. Solo 19 unidades Uno de los elementos más característicos de este Caterham es el color verde HWM, escaneado directamente del coche de carreras de 1951 al que rinde homenaje. También se le han instalado unas lamas de ventilación laterales inspiradas y una parrilla frontal con la misma inspiración. El salpicadero es de aluminio torneado a mano, con diales cromados y un interruptor de apagado de metal macizo. El pomo del cambio y el freno de mano también están acabados en cromo y los asientos de competición pueden ir revestidos en cuero combinado con tejido tartán o en un material compuesto, siempre con el logo de HWM. Una placa con el número correspondiente a esta serie limitada, va colocada en el salpicadero, en el lado del copiloto. El motor es un Duratec de 2.0 litros que ofrece 210 CV con cambio manual de cinco velocidades. Su ligero peso de solo 560 kilogramos le permite acelerar de 0 a 100 km/h en solo 3,9 segundos. Las sensaciones que proporciona no son aptas para todo el mundo porque es la conducción más pura y directa, sin electrónica que "filtre" ninguna de sus reacciones. Esta edición limitada a solo 19 unidades, se puede pedir con el chasis corto o largo y el precio arranca en 57,990 libras esterlinas, unos 67.000 euros. Es de suponer que todas las unidades se vendan en Reino Unido ya que las especificaciones que se han publicado son solo con el volante a la derecha.