Luis Ángel Maté, vencedor en la primera etapa de la Titan DesertLuis Ángel Maté llegó a Boumalne Dades cuatro días antes de que comenzara la Titan Desert. Cuatro días que le han servido para conocer un terreno traicionero, 96 horas de adaptación que ayudaron a sus piernas a sentirse mejor y a transformar esa ventaja en 7 minutos y 46 segundos de ventaja sobre el portugués Bruno Rosa. A los 6:46 conseguidos en meta hay que sumarle el minuto de bonificación conseguido en el Skoda Challenge, la subida cronometrada que le sirve para aumentar su ventaja.«Un minuto aquí es mucho. Yo he querido jugar un poco al despiste, arrancando prácticamente de salida para hacer la carrera dura, que es lo que me interesaba», explicaba Maté en la meta Fue en ese tramo donde lanzó el ataque para marcharse en solitario. Hasta ahí lo habían acompañado el portugués Bruno Rosa y Dani Moreno, el compañero de equipo de Maté en el KH7 que casi bajó directamente del avión para competir. «No hay más que verle pedalear en la bici para ver la clase que tiene. Poder compartir equipo aquí con Dani, un corredor que ha ganado Flecha Valona, que tiene un palmarés increíble. Y, sobre todo, un amigo que lo conozco desde la época de Alcosto, de amateur», dice el Lince.Luis León Sánchez, que sufrió un pinchazo en la bajada posterior a la toma de tiempos del Skoda Challenge, tiene ahora una desventaja de 9:21 con respecto a Maté, igual que Noel Martín y Pablo Guerrero. Pero el Lince no se confía. «Sabéis muy bien quién es Luis León Sánchez Gil. Yo lo tengo grabado desde mi época juvenil y nunca se le puede descartar. Y no solo a él», advierte el ciclista marbellí. «Hoy él ha tenido un percance. Es una carrera que tiene ese componente de azar que hasta el final nunca se puede cantar victoria. Eso es lo que lo hace tan grande», añade.«Es una prueba que te pone al límite, no sólo como corredor, también al material y sobre todo de cabeza. Estoy muy contento de haber ganado esta etapa, porque era una de las etapas más duras y con más montaña», reconocía el ganador.Quedan cinco etapas para cerrar una carrera en la que el peligro puede acechar detrás de cualquier duna. «Esta carrera no deja nunca de darte lecciones. Eso es quizá también lo que la hace tan grande. Ese componente de azar, de incertidumbre que tiene hasta el final. Es lo que atrapa de esta carrera y a mí me atrapó», asume.Un componente de azar que Tessa Kortekaas maneja mejor que nadie. Ganó la etapa femenina y fue decimocuarta en la general.