Hyundai mantiene su compromiso con ‘El Desierto de los Niños’ y, además, ha convertido la edición de este año en un banco de pruebas real para su estrategia de electrificación. Con esta iniciativa solidaria, la marca no solo reafirma su apoyo al proyecto, sino que ha elevado su protagonismo con el estreno en condiciones extremas del nuevo Ioniq 9, integrando tecnología, logística y acción humanitaria en un mismo evento. La edición 2026 ha reunido a 42 vehículos y 146 participantes en una caravana que ha recorrido el sur de Marruecos. Las intensas lluvias registradas en la zona en las semanas previas obligaron a modificar recorridos y localizaciones, introduciendo un nivel adicional de exigencia técnica. Caminos desaparecidos, tramos impracticables y desvíos improvisados pusieron a prueba tanto a los participantes como a los vehículos, en un contexto especialmente revelador para analizar el rendimiento de las soluciones actuales de tracción y electrificación. En ese escenario, Hyundai desplegó una flota compuesta por modelos Santa Fe, Kona, Tucson y el eléctrico Ioniq9, todos ellos equipados con neumáticos mixtos. El comportamiento del conjunto evidenció la evolución de los sistemas de tracción y control electrónico en condiciones fuera del asfalto, con especial mención a la versión Santa Fe XRT, dotada de un equipo de elevación de 38 milímetros, protecciones específicas y neumáticos de mayor diámetro. El reto para un 100% eléctrico Otro foco de interés de ‘El Desierto de los Niños’ estuvo el Ioniq 9 que debutaba en Marruecos como parte activa de la caravana. Su participación aportó una dimensión estratégica al evento, al demostrar la viabilidad de un SUV eléctrico de gran tamaño en un entorno alejado de la infraestructura convencional. Hyundai instaló puntos de recarga en los hoteles de la cadena Xaluca a lo largo del recorrido, permitiendo la recarga diaria del vehículo. El par motor instantáneo y la gestión de la tracción, combinados con los neumáticos mixtos, fueron determinantes para adaptarse a un terreno especialmente exigente, ofreciendo una visión clara sobre el potencial real de los eléctricos en usos no urbanos. Acciones solidarias Más allá del apartado técnico, la edición 2026 volvió a situar la acción solidaria en el centro del proyecto. Hyundai apadrinó dos asociaciones de personas con discapacidad en las localidades de Boumalne Dades y Erfoud, a las que se dotó de equipamiento para rehabilitación y material de apoyo como sillas de ruedas, muletas y andadores. Además, se hizo seguimiento del desarrollo de instalaciones deportivas en Ramlia, donde un campo de fútbol de hierba artificial busca mejorar las condiciones de vida de la población infantil y juvenil. Todo el material escolar transportado por el camión solidario de Bujarkay fue adquirido en Marruecos, reforzando el impacto económico local. Graduaciones de vista Otro de los pilares recurrentes del viaje fue, un año más, la labor de la Fundación Alain Afflelou. Seis ópticos voluntarios se desplazaron a cuatro localidades a bordo de un Hyundai Staria HEV, realizando un total de 790 revisiones visuales. De ellas, 430 personas necesitaron gafas graduadas (en algunos casos doble graduación) y otras 359 precisaron de gafas de sol. La fabricación y posterior distribución de este material se coordinará en instalaciones locales, prolongando el impacto del viaje más allá de su finalización. Esta nuueva edición de ‘El Desierto de los Niños’ consolida el proyecto como algo más que una acción de responsabilidad social corporativa. Para Hyundai, supone un escaparate real de su hoja de ruta en electrificación, sostenibilidad y producto, trasladada a un entorno extremo que añade credibilidad técnica a esta estrategia.