El apellido lo dice casi todo. El nuevo Maserati MC Pura nace como una evolución directa del MC20, el modelo que en 2020 abrió una nueva etapa para la firma de Módena y cuyo nombre, significa literalmente energía pura. No cambia la filosofía ni renuncia a lo que ya funcionaba: afina el planteamiento, pule detalles de diseño, moderniza el habitáculo y mantiene intacto el corazón mecánico que le dio personalidad desde el primer día. En otras palabras, no pretende reinventarse, sino depurar su propuesta.Maserati habla de "energía en su forma más pura", una definición que puede sonar grandilocuente pero que encuentra sentido cuando se observan los cambios. El MCPura denominado así como la fórmula de Einstein pero aplicado a un superdeportivo (E= McPura), conserva la base técnica del MC20, aunque incorpora una revisión estética notable, una presentación interior más cuidada y una puesta al día enfocada a reforzar esa mezcla tan particular entre superdeportivo de altas prestaciones y gran turismo cómodo para el día a día. Un diseño funcional basado en el refinamiento italiano A simple vista se reconoce inmediatamente como un Maserati contemporáneo, pero también queda claro que no es un simple restyling. El frontal adopta una interpretación más marcada del llamado "morro de tiburón", un rasgo histórico de la marca que aquí gana protagonismo. El paragolpes delantero toma inspiración del GT2 Stradale, aunque sin caer en una agresividad excesiva. En la zaga aparecen algunas de las modificaciones más evidentes. El paragolpes trasero rediseñado y la nueva máscara inferior mejoran la unión visual y también el trabajo aerodinámico del conjunto. Como opción, Maserati ofrece además un alerón sobredimensionado heredado del GT2, pensado para quienes quieran subrayar el lado más radical del coche. La silueta del MCPura es esa que uno se imagina cuando piensa en un superdeportivo, con el coche pegado al suelo, con una gran caída en el capó y unas entradas de aire en los laterales que hacen que sepas que no estás ante un Maserati cualquiera. NG Todo ello se articula sobre una carrocería de fibra de carbono y materiales compuestos. Más allá de la imagen, esa solución sigue siendo una de las claves del modelo: permite contener el peso, preservar la rigidez estructural y mantener una arquitectura muy enfocada al rendimiento. En persona las fotos no le terminan de hacer justicia, su silueta es una línea perfecta trabajada para maximizar la aerodinámica, los elementos como las entradas de aire junto a las puertas acrecientan su carácter deportivo, y la parrilla o los faldones te hacen ver que no estás ante un Maserati cualquiera. Unas proporciones idóneas para la conducción El MCPura mantiene unas proporciones muy compactas para tratarse de un superdeportivo de motor central. Mide 4.66 metros de largo, 1.96 m de ancho (sin retrovisores) y apenas 1.22 m de alto, con una distancia entre ejes de 2.700 mm. El peso declarado para la versión coupé es de 1.475 kg, con una distribución de masas de 40 % sobre el eje delantero y 60 % sobre el trasero. Maserati insiste en que esa cifra permite situarlo entre los mejores de su categoría en relación peso-potencia, y tras habernos puesto al volante, damos fé de que así es, con una precisión y suavidad sorprendentes incluso en mojado, y a velocidades más altas, o incluso entrando fuerte en curva o en carreteras más reviradas. También hay datos prácticos poco habituales en un coche de este planteamiento: dispone de 100 litros de maletero trasero y 50 litros en la parte delantera. No convierten al MCPura en un coche familiar, evidentemente, pero sí refuerzan esa idea de superdeportivo concebido también para usarse fuera del circuito en el día a día o de escapada de fin de semana. Un V6 bajo el capó que se estira y mucho La gran noticia es que no hay cambios donde probablemente menos debían producirse. Bajo la cubierta trasera continúa trabajando el ya conocido V6 Nettuno, una de las piezas técnicas más relevantes de la Maserati reciente. Se trata de un bloque de 3.0 litros, arquitectura V6 a 90 grados, doble turbocompresor y tecnología de combustión en precámara derivada de la Fórmula 1. Desarrolla 630 CV a 7.500 rpm y 730 Nm de par entre 3.000 y 5.500 rpm, asociado a una transmisión automática de doble embrague y ocho velocidades. Basado en el mismo coche, y como actualización del MC20, el GT2 Stradale lleva al límite las posibilidades del MCPura. NG Las cifras siguen siendo de referencia: acelera de 0 a 100 km/h en menos de 2,9 segundos y supera los 325 km/h de velocidad máxima. Más allá del dato puro, el mérito está en cómo Maserati ha decidido preservar una mecánica con identidad propia en una industria cada vez más inclinada hacia la electrificación y la hbridación masiva. Aquí todavía hay un motor con carácter, arquitectura singular, personalidad mecánica reconocible y un sonido que de verdad te genera algo en el interior al acelerar. Unas sensaciones de conducción que se echaban de menos en el mercado Lo primero que uno siente al ponerse al volante de un coche como este son nervios en cada rincón de su cuerpo. No solo por la potencia y prestaciones del coche, si no porque pese a probar muchos coches, este tipo de máquinas siempre son algo especial, incluso algo único. Una vez comienza la ruta, conducimos un rato desde la fábrica en Módena hasta la montaña donde podremos dar mayor rienda suelta a la conducción para la que está preparado, y el coche, lejos de sentirse rígido en ciudad, ofrece un confort superior en el interior y una conducción suave como si de un Levante se tratase. Una vez en carretera llega el aguafiestas (literalmente): como si se estuviese partiendo el cielo, comienza a llover de manera exagerada, por lo que ponemos el modo Wet en el selector de modos de conducción y empieza lo divertido. Dentro de los márgenes legales y de seguridad que ofrecen las carreteras italianas, hacemos un convoy en el que llevamos una liebre delante para guiarnos, y un coche escoba detrás que cierra grupo. El resultado es una ruta tan divertida como dinámica donde ni siquiera pasamos del límite de velocidad en ningún punto (sobre todo por la lluvia ya que con este tipo de coches es fácil pasarse aun sin quererlo), y aun así jugando con las levas y las curvas reviradas, ponemos a prueba al McPura, al que sin duda, le damos un sobresaliente. En la ruta el guía era un Gran Turismo, y nosotros, pudimos probar tanto el MCPura como el GT2 Stradale. NG Si el coche es bonito por fuera y por dentro, lo es aún más en su conducción. Es cómodo tanto en ciudad como para hacer una conducción más deportiva, cuando queremos ir más "alegres" el coche responde con total agilidad y docilidad, tanta que incluso te da la sensación que te pide que vayas a más, que él puede con mucho más de lo que le estás pidiendo. Sin duda, Maserati ha hecho un gran trabajo los últimos años, y ese motor V6 Nettuno que pasará a la historia, nada tiene que envidiar a V8, V10 o motores hibridados de mayor potencia. Equipamiento y tecnología: aerodinámica y preparado para lo que le echen El apartado dinámico se apoya en una aerodinámica desarrollada con más de 2.000 horas de túnel de viento y más de 1.000 simulaciones CFD realizadas junto a Dallara (el mayor fabricante italiano de coches de carreras) . El suelo carenado, el gran difusor trasero y la gestión de flujos térmicos como nos explican en el breefing antes de cogerlo, forman parte de un trabajo muy profundo que no busca únicamente carga aerodinámica, sino eficiencia a nivel global. Las llantas son de 20 pulgadas, con neumáticos 245/35 delante y 305/30 detrás. Una vez a bordo (y menos mal porque nos cayó el diluvio universal) el conductor dispone además de cinco modos de conducción —Wet, GT, Sport, Corsa y ESC Off— que modifican la respuesta del motor, la transmisión, la suspensión y los controles electrónicos. Gracias a ello pudimos divertirnos en mojado y con una lluvia que asutaría al marinero más experimentado, sin un atisbo de que el coche se fuese o nos diese susto alguno. El MCPura y el GT2 Stradale utilizan el mismo motor, el V6 Nettuno, dando 10 CV más en el segundo por las configuraciones de competición que lleva. NG En el apartado multimedia, el sistema Maserati Intelligent Assistant recurre a dos pantallas de 10,25 pulgadas, instrumentación digital, navegación conectada y páginas específicas de rendimiento con información sobre turbo, par, temperaturas y gestión de la entrega de potencia. Algo que es de agradecer cuando tienes un coche como este, y quieres ir a circuito y poder ver los datos técnicos en tiempo real. Un interior más sofisticado, pero también más deportivo Si por fuera la evolución es evidente, en el habitáculo es donde quizá más se percibe el salto. El Alcantara gana protagonismo y se extiende por asientos, paneles de puertas, salpicadero y volante. No es solo una decisión estética: mejora el tacto, el agarre y ayuda también a contener el peso. El nuevo volante, inspirado en los GT2 de competición, presenta una zona superior plana que mejora la visibilidad y aporta una sensación más técnica. El botón de arranque integrado y las grandes levas solidarias a la columna refuerzan la atmósfera de coche concebido alrededor del conductor. Pero no se queda ahí, la fibra de carbono está presente por todo el habitáculo, no solo como forma de aligerar el coche, sino como adorno visual para lucir una estética mucho más agresiva y de competición, con un interior que no se diferencia tanto del GT2 Stradale (a no ser que escojas los asientos bucket, donde ya te sientes a bordo de un GT2 en toda regla). Y cuando te sientas en él, te das cuenta de que la filosofía general sigue siendo minimalista. Hay pocos mandos, pocas distracciones y una clara intención de concentrar toda la atención en lo importante, la conducción. Sin duda el McPura es un coche tan único como raro en el mercado, sin hibridación, sin florituras: únicamente lo necesario para que sea un gran superdeportivo y genere en el conductor las sensaciones que poco a poco se han ido perdiendo en los coches actuales. Un gran trabajo de los italianos que, si te ha parecido increíble, espera a leer la prueba de su obra maestra: el GT2 Stradale.