Hablar de Maserati es hablar de una forma muy particular de entender el lujo italiano: una combinación de ingeniería apasionada, diseño emocional y ese equilibrio casi musical entre prestaciones y elegancia. Ahora, la marca del Tridente refuerza esa identidad con una estrategia clara que mira al futuro sin olvidar sus raíces: una gama Grecale más completa que nunca, el impulso creativo del programa Fuoriserie y el regreso de la fabricación de los GranTurismo y GranCabrio a su histórica casa de Módena.El gran protagonista de esta etapa es el Grecale, el SUV que encarna el concepto everyday exceptional. Concebido para ser versátil sin renunciar al carácter deportivo, amplía ahora su oferta con cuatro versiones y tres tecnologías de propulsión, cubriendo un espectro que va de la eficiencia electrificada a las máximas prestaciones. Las versiones Grecale (300 CV) y Grecale Modena (330 CV) recurren a un motor 2.0 gasolina microhíbrido de 48 voltios, con etiqueta ECO. Ambos modelos ofrecen un equilibrio muy medido entre rendimiento y eficiencia: aceleran de 0 a 100 km/h en 5,6 y 5,3 segundos, respectivamente. Cifras que hablan de agilidad real en el día a día. Más allá de los números, destacan por una puesta a punto que prioriza el confort refinado, con interiores de cuero premium, asientos confort calefactables y una dotación tecnológica pensada para disfrutar cada trayecto, ya sea urbano o en largos viajes. Para quienes buscan una experiencia más pura y visceral, el Grecale Trofeo eleva el listón con el motor V6 biturbo Nettuno de 530 CV, tecnología compartida con el superdeportivo Maserati MCPura. Aquí el 0 a 100 km/h se resuelve en 3,8 segundos, pero lo verdaderamente relevante es la conexión directa con la herencia deportiva de la marca. El sonido, la respuesta del acelerador y el enfoque dinámico convierten al Trofeo en una declaración de intenciones: un SUV que no renuncia a la pureza mecánica. La transición energética también tiene su espacio en el Grecale Folgore, el primer SUV 100% eléctrico de Maserati. Equipado con dos motores y tracción total, desarrolla 410 kW de potencia y acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos. Su batería de 105 kWh permite alcanzar hasta 580 kilómetros de autonomía en ciclo combinado WLTP, mientras que la carga rápida de 150 kW posibilita pasar del 20 al 80% en apenas 29 minutos. Más que una alternativa, el Folgore representa una nueva interpretación del rendimiento según el Tridente: silencio, inmediatez y sofisticación tecnológica al servicio de la emoción. Si algo define al Grecale, sin embargo, es su capacidad de convertirse en una pieza única. El programa Maserati Fuoriserie estructura la personalización en dos universos creativos: Corse y Futura. El primero se inspira en la herencia deportiva, reinterpretando colores históricos, decoraciones pintadas a mano y detalles que evocan los coches de competición de la marca. El segundo apuesta por la experimentación material y cromática, con nuevos acabados, combinaciones audaces y una aproximación más vanguardista al lujo contemporáneo. Para quienes desean ir aún más lejos, el nivel Bespoke permite desarrollar configuraciones completamente a medida, en un diálogo directo con el Centro Stile. Esta experiencia se ha visto reforzada con la apertura de las nuevas Officine Fuoriserie en la histórica planta de Viale Ciro Menotti, en Módena. Allí, el cliente puede vivir un proceso inmersivo: desde la selección de materiales y colores en un espacio dedicado hasta la visita a la innovadora zona de pintura, donde tecnología y artesanía conviven en más de 4.000 metros cuadrados capaces de dar forma a combinaciones prácticamente ilimitadas. En paralelo, la firma ha presentado su centro BOTTEGAFUORISERIE, de excelencia creativa, que integra tradición e innovación en el corazón del Motor Valley. Más que un espacio físico, simboliza una visión del lujo italiano en la que cada vehículo es una expresión auténtica de individualidad. En este contexto, el coche deja de ser un producto para convertirse en una obra personal, concebida con el mismo cuidado que una pieza de alta costura. Esa conexión entre pasado y futuro adquiere un significado especial con el regreso a producción en Módena de los nuevos Maserati GranTurismo y Maserati GranCabrio. Que ambos modelos vuelvan a fabricarse en la histórica planta de Viale Ciro Menotti no es solo una decisión industrial: es un gesto simbólico. Significa que dos iconos del gran turismo "vuelven a casa", al lugar donde la mecánica y la emoción han convivido durante más de ocho décadas. Maserati redefine el lujo italiano con el programa Fuoriserie y su regreso a MódenaEl GranTurismo y el GranCabrio representan, quizá mejor que ningún otro modelo, el espíritu del viaje elegante a alta velocidad. Su producción en Módena refuerza el vínculo entre la marca y su territorio, y subraya el compromiso con una forma de hacer automóviles en la que la artesanía, la atención al detalle y la innovación tecnológica no se entienden como conceptos opuestos, sino complementarios. En conjunto, la nueva etapa de Maserati dibuja un mapa coherente: el Grecale como pilar comercial y tecnológico; Fuoriserie como laboratorio creativo sin límites; y el retorno de los grandes turismos a su cuna como reafirmación identitaria. Tres movimientos que comparten una misma idea de fondo: el lujo no es solo una cuestión de prestaciones o materiales, sino de experiencia, de relato y de pertenencia. Así, mientras el Tridente se proyecta hacia un futuro con protagonismo de la personalización extrema, logra mantener intacto su latido original. En Módena, donde todo empezó, la historia continúa escribiéndose con la misma melodía de siempre, pero sumando nuevos acordes. Producido por EcoBrands