Max Verstappen con el Red Bull de Fórmula 1.Existen pocos factores que puedan contradecir a un crono y si algo dejó en evidencia el GP de Mami, es que la realidad de Red Bull ha mejorado con respecto al inicio de temporada. La escudería energética comenzó el curso lejos de las posiciones de honor y con una brecha superior al segundo frente a los monoplazas más competitivos de este nuevo reglamento en general y Mercedes en particular. Cuando McLaren y Ferrari parecían acercarse a la posición de las flechas de plata, los de Milton Keynes todavía se sentían rezagados. Y aunque todavía no son favoritos a nada, al menos ya se permiten ser optimistas en esa búsqueda del éxito que hasta hace no demasiado ostentaban en la Fórmula 1. “El viernes estábamos a seis décimas de la pole, el sábado a menos de dos”, resumía Laurent Mekies, máximo responsable de la escudería, sobre la evolcuión del RB22 a lo largo del fin de semana en Miami. A pesar de los contratiempos, que los hubo especialmente en carrera con la unidad de Isack Hadjar y una más liviana en la de Max Verstappen, dicha progresión fue “una indicación clara del progreso que hemos logrado” gracias al trabajo de un parón, que solo el tiempo dirá cuánto de efectivo ha sido realmente. Pero que hay avances en el monoplaza de Red Bull es indiscutible, especialmente en lo que respecta al comportamiento de la dirección y la previsibilidad del coche. Porque a pesar de que Ford comienza un nuevo proyecto como motorista, la unidad de potencia de la marca del óvalo nunca ha estado en entredicho. Red Bull necesitaba trabajar el concepto como reconoce Mekies: “Después de Suzuka constatamos que no estábamos dando a nuestros pilotos un coche consistente”. Eso nos costaba mucho tiempo por vuelta”. Y también, el enfado de un Verstappen que incluso llegó a ponerse en la boca la palabra retirada. Sin embargo el desarrollo de la fábrica parece estar dando frutos tanto a una vuelta como en carrera, por lo que ahora sí existen motivos en Milton Keynes para ser optimistas a pesar de que el domingo en Miami no estuvo exento de problemas. Porque para empezar, Max trompeó en la salida con todo lo que eso conllevaba: cambio de gomas nuevo y un estint muy largo con un compuesto duro que tampoco rindió al nivel esperado. Pero aún así el neerlandés cosechó su mejor resultado en lo que va de temporada (5º) y dio motivos para creer.En Red Bull están convencidos de que seguirán dando pasos para recuperar terreno frente a sus rivales; que a día de hoy son Mercedes, McLaren y Ferrari. Estas tres escuderías todavía miran por encima a los energéticos, pero ahora no se conformaran con entender un reglamento al que ya están descubriendo cómo sacarle provecho. Aunque desde su posición y como responsable, Mekies quiere dejar claro que un buen fin de semana no es sinónimo a ausencia de problemas. El RB22 sigue presentando contratiempos por superar y el mandamás reivindica que “todavía no se ha resuelto todo”. En la sede austríaca están convencidos de que hay margen de mejora, pero eso no quiere decir que eviten el optimismo. Los energéticos quieren recuperar su trono. ¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí