La Federación International de Motociclismo (FIM) abrirá oficialmente al público el Racing Motorcycle Museum (Museo de Motocicletas de Carreras) mañana, 18 de febrero de 2026, en Mies (Suiza), en la antigua sede del organismo a las afueras de Ginebra. Lo más llamativo es lo siguiente: todas y cada una de las motos expuestas cuentan con un historial de competición verificado, sin asteriscos. No son “inspiradas en” o “de época”. Son las máquinas reales que ganaron títulos, reescribieron reglamentos y empujaron disciplinas enteras hacia delante. Eso le da al lugar una energía muy distinta a la de un museo de motocicletas al uso. No estás simplemente mirando historia, sino que estás dentro de ella si acudes a este espacio. Un gran plan para un fin de semana o unas vacaciones, ¿verdad? La idea se entiende al pasar de una era a otra. En un momento estás frente a la AJS Porcupine de 1949 con la que Leslie Graham ganó el primer título mundial de 500 cc. Unos pasos más allá, te encuentras con la Honda RC166 de 1967 de Mike Hailwood, una moto que estiraba hasta la zona roja a un régimen de giro absurdo. Y, de nuevo, el salto en el tiempo llega hasta la Kawasaki Ninja ZX-10R de 2016 de Jonathan Rea, la moto con la que logró el segundo de seis títulos consecutivos del Mundial de Superbikes. El mismo enfoque se aplica a distintas disciplinas. Los aficionados al off-road encontrarán iconos como la BMW R80 GS ganadora del Dakar en 1981 con Hubert Auriol, junto al prototipo Beta Zero de Jordi Tarrés de 1989, la Yamaha YZ450F con la que Stefan Everts ganó el título MX1 en 2006, y la Zaeta DT450RS con la que Francesco Cecchini conquistó el Mundial de Flat Track en 2019. El museo también mantiene el foco en la actualidad. Entre las leyendas se exhiben motos campeonas de 2025 pilotadas por Marc Márquez, Toprak Razgatlıoğlu, Toni Bou, Daniel Sanders, Josep Garcia, Bartosz Zmarzlik y Romain Febvre. No es habitual que los campeones modernos estén representados con tanta rapidez. Todo está organizado en torno a tres temas: Héroes, Tecnologías y De la carrera a la calle. La intención no es sólo homenajear a los ganadores, sino mostrar cómo la competición impulsa la ingeniería, el equipamiento de seguridad y las ideas que, con el tiempo, acaban llegando a las motos de calle. También hay un Paddock Café con retransmisión de carreras y una Simulator Zone, que permite a los visitantes probar experiencias virtuales de motocross y circuitos. El FIM Racing Motorcycle Museum abre de miércoles a domingo de 10:00 a 18:00 horas y se llega fácilmente en tren desde Ginebra. Si te interesa cómo la competición moldea de verdad las motocicletas, esto parece menos un museo y más una línea temporal por la que se puede caminar.