El nuevo plan industrial de Stellantis se presentará dentro de poco más de dos meses (el 21 de mayo) y sólo entonces sabremos qué rumbo tomará el grupo dirigido por Antonio Filosa, en lo referido a novedades de producto y otras cuestiones. Mientras tanto, empiezan a llegar noticias sobre lo que podría suceder, y el rumor más llamativo se refiere al posible regreso de Abarth a los motores de gasolina. Una senda que, tal vez, no debería haber abandonado la marca italiana. Según lo adelantado por Autocar, la firma del escorpión estaría barajando la posibilidad de equipar los modelos 500 y 600 con motores de gasolina. También se habla de versiones firmadas por Abarth del Fiat Panda y del Grande Panda. A veces vuelven Hay que decir que una primera hipótesis sobre el regreso de los motores de gasolina para los Abarth ya fue tratada hace poco más de un año por Olivier François, director general de Fiat y Abarth, quien declaró que se estaba barajando un regreso a los modelos de combustión. Nos hemos puesto en contacto con el departamento de prensa local para obtener más información y no han aportado detalles ni comentarios, subrayando que las citas que reproducimos a continuación se refieren a una entrevista concedida en noviembre del año pasado. Abarth 600e Según la publicación británica Autocar, Gaetano Thorel, responsable de Abarth y Fiat para Europa, declaró en su momento: "Sin duda aprovecharemos el legado de Abarth para algo más. Eso es todo lo que podemos decir por ahora". Un "algo más" cuyos contornos aún son muy difusos y que, según sugiere Autocar, podría ser una versión deportiva del Fiat Grande Panda, con el logotipo del escorpión en la carrocería. Y lo mismo podría ocurrir con el Pandina. No se sabe nada sobre posibles potencias ni especificaciones técnicas: el Grande Panda podría aprovechar el tren de potencia de la versión 4x4 (presentada hace tiempo como prototipo), con un segundo motor acoplado al eje trasero para aumentar la potencia. Fiat Grande Panda 4x4 Abarth 500e Sin embargo, se trataría sólo de un comienzo que podría conducir (el condicional es más que obligatorio) al nacimiento de los Abarth 500 y 600 con motor de gasolina. Una operación que no sería tan improbable, al menos desde el punto de vista técnico, para el crossover que, en la versión Fiat, cuenta bajo el capó con los motores híbridos ligeros de 110 y 145 CV combinados. Más complicada podría resultar la conversión del 500 que, a pesar de haberse transformado en híbrido (una vez más en la versión Fiat), monta el motor 1.0 de tres cilindros, y un aumento de potencia digno de una versión Abarth podría ser más complicado. "Cuando se trata de ofrecer un alto rendimiento, los coches eléctricos son lo mejor que se puede ofrecer", declaró François a Autocar. "Pero somos muy conscientes de que los clientes de Abarth también desean el sonido y la experiencia de conducción pura, por lo que estamos buscando la manera de satisfacer también estas necesidades".