Audi tendrá un nuevo modelo deportivo en su gama en un plazo máximo de dos años. Así lo ha confirmado el propio consejero delegado de la marca, Gernot Döllner, quien ha despejado cualquier duda sobre el futuro del Audi Concept C y su llegada a producción en un momento en el que todo dejaba en el aire su continuidad, especialmente en base a los últimos movimientos del mercado.En una entrevista concedida a la revista australiana GoAuto, el máximo responsable de la firma de Ingolstadt dijo que el prototipo presentado el pasado mes de septiembre llegará al mercado “dentro de dos años”. El CEO de Audi despeja toda duda sobre el futuro del Concept CCon estas palabras, Döllner pone fin a las especulaciones que apuntaban a la posible cancelación del proyecto, especialmente en un contexto en el que también se había hablado de movimientos internos en Porsche con la nueva generación del 718 que podrían afectar al desarrollo de deportivos eléctricos dentro del Grupo Volkswagen.Lejos de eso, desde Audi insisten en que el Concept C es un “producto serio” y que sigue adelante sin cambios en la hoja de ruta. De hecho, el propio Döllner envió recientemente una carta interna a los empleados para recalcar que los planes para este eléctrico de altas prestaciones no se han abandonado y que la asociación con Porsche en el desarrollo de la plataforma continúa “en buena colaboración”. La entrega de la arquitectura por parte de Porsche, subraya la marca, “no está en cuestión”.El futuro deportivo será un biplaza con techo targa de accionamiento eléctrico, y aunque inevitablemente ha despertado recuerdos del Audi TT original de 1998 por su planteamiento conceptual y su enfoque emocional, no supondrá el regreso de esa denominación comercial. Audi ha dejado claro que no está concebido como sucesor del TT y que no llevará esa nombre comercial.Según explicó Döllner durante el IAA Mobility 2025 de Múnich celebrado en septiembre, el modelo derivado del Concept C se situará “casi a medio camino entre el TT y el R8”, apuntando así a una posición más ambiciosa dentro de la gama. Muy cerca de su forma finalEl prototipo, desarrollado con gran rapidez, recibió el nombre de Concept C simplemente porque “no hubo tiempo para encontrarle otro”, pero el coche de producción será muy similar al show car, que ya estaba “listo al 90%” en su configuración final.En términos de diseño, el Concept C supone un punto de inflexión para Audi. Marca un reinicio del lenguaje estético que veremos en futuros modelos de producción, con líneas limpias y proporciones muy marcadas. Según declaraciones previas del CCO de Audi, Massimo Frascella, el prototipo ya anticipaba en un 87% el diseño definitivo. Además, la marca ha confirmado que no habrá una versión coupé con techo fijo, sino que el targa será la única carrocería disponible.En el interior también se aprecia un cambio de filosofía. Frente a la proliferación de pantallas que caracteriza a muchos modelos actuales de la marca, este deportivo apuesta por un regreso a controles más físicos y un sistema de infoentretenimiento más discreto, que se pliega en el salpicadero al estilo de los Audi de la década de 2010. La propia compañía ha reconocido que en los últimos años la percepción de calidad en los habitáculos había bajado, y promete recuperar el nivel que tradicionalmente se asociaba a sus modelos.Dos versiones en camino, ambas eléctricasDesde el punto de vista técnico, el modelo de producción se asentará previsiblemente sobre la plataforma PPE Sport del Grupo Volkswagen, con el paquete de baterías ubicado delante del eje trasero. En su forma conceptual, el coche pesaba 1.690 kilogramos y contaba con un motor eléctrico trasero, aunque también está prevista una configuración de doble motor con tracción total.Uno de los aspectos más llamativos del desarrollo tiene que ver con la experiencia de conducción. Döllner ha defendido abiertamente la introducción de una caja de cambios virtual y un sistema de sonido que emule el de un motor de combustión de alto rendimiento. Según el CEO, estas soluciones aportan sensaciones adicionales incluso en circuito, hasta el punto de asegurar que él mismo es más rápido con un coche eléctrico que incorpora cambios virtuales que con uno sin ellos. Audi, dice, está “muy abierta a encontrar soluciones innovadoras” en este ámbito.Por tanto, el nuevo deportivo eléctrico de Audi no será un TT de cuarta generación, aunque sí aspira a tener un impacto similar al que tuvo aquel modelo icónico. Tampoco está claro cuál será su nombre definitivo. Podría recuperar la denominación Audi R8 o estrenar una nueva, pero la marca no ha dado pistas al respecto. Lo que sí es seguro es que llegará en 2027 y que Audi tiene una decisión firme de producción.