El reloj ya corre para el Cupra Raval. La firma española afronta la fase final antes del arranque de su producción en serie, previsto para este 2026 en la planta de Martorell. No se trata solo de la llegada de un nuevo modelo, sino del inicio de una etapa estratégica para la marca y para la electrificación industrial en España.El Raval será el primer vehículo 100% eléctrico producido en Martorell y el encargado de inaugurar la nueva familia de urbanos eléctricos del núcleo de marcas generalistas del Grupo Volkswagen. Un proyecto de gran calado industrial en el que España juega un papel protagonista, con más de 90 proveedores implicados y 110 plantas de producción que sustentan el ecosistema del programa. Martorell, el epicentro eléctrico La transformación de la fábrica catalana es profunda. SEAT & CUPRA ha adaptado cerca de 160.000 metros cuadrados para la producción de vehículos eléctricos, renovando la Línea 1 e incorporando un millar de robots en el área de carrocerías. Además, se han instalado nuevas prensas y utillajes específicos, así como un puente automatizado de 600 metros que conecta la planta de ensamblaje de baterías con la línea principal de montaje, garantizando un flujo constante y eficiente. Actualmente, la compañía se encuentra en la fase conocida como "serie 0", el paso previo a la producción en serie que permite validar procesos y estándares de calidad. Es el último ensayo antes de que el Raval comience a salir de la línea de montaje como modelo definitivo. Plataforma compartida y carácter propio El Raval se asentará sobre la versión de tracción delantera de la plataforma MEB Entry —evolución de la arquitectura eléctrica del grupo—, base técnica que también dará vida al futuro Volkswagen ID. Polo y a otros modelos urbanos eléctricos que se fabricarán en España. Sin embargo, Cupra no se ha limitado a diseñar su propia carrocería. La marca ha liderado el desarrollo dinámico del chasis para toda la familia de eléctricos urbanos, asegurando que cada modelo conserve su personalidad. En el caso del Raval, eso significa una puesta a punto más deportiva: suspensión rebajada, dirección progresiva y un enfoque claramente emocional, algo de lo que no podrá presumir el Volkswagen Polo eléctrico. Con algo más de cuatro metros de longitud, el Raval se posicionará en el segmento de los utilitarios eléctricos deportivos, con versiones que podrían alcanzar los 226 CV y autonomías cercanas a los 400 kilómetros WLTP gracias a baterías en torno a los 56 kWh. También se espera una variante más accesible con batería LFP y menor autonomía para ajustar el precio de entrada, que se rumorea, rondará los 25.000-26.000 euros. Diseño con ADN español Aunque las últimas unidades mostradas siguen luciendo camuflaje —inspirado en el barrio barcelonés de El Raval, que da nombre al modelo—, el diseño definitivo promete mantener buena parte del carácter del concept UrbanRebel. Silueta afilada, frontal bajo y marcado lenguaje triangular en la firma lumínica conforman una estética que refuerza el posicionamiento más atrevido y "premium" de Cupra frente a sus primos del grupo VAG. Detalles como las manillas enrasadas o una mayor sofisticación en acabados subrayan esa ambición. El interior definitivo aún no se ha revelado por completo, pero se espera una evolución hacia un entorno más realista respecto al concept, sin perder el enfoque tecnológico y deportivo. Un modelo clave para el futuro de Cupra Más allá de sus cifras, el Raval representa un punto de inflexión. Será el modelo que democratice el acceso a la gama eléctrica de Cupra en el segmento urbano y el que consolide su transición hacia una marca cada vez más electrificada y global. Además, refuerza el papel de España como hub europeo del vehículo eléctrico dentro del Grupo Volkswagen. La cuenta atrás ha comenzado. Si todo sigue el calendario previsto, en pocos meses dejaremos de hablar de prototipos camuflados para ver al Cupra Raval definitivo rodando por nuestras calles como el primer capítulo de una nueva era.