En tan solo ocho años, Cupra ha sabido hacerse con un hueco, importante, en el mundo del automóvil. Lo cierto es que cada vez que lanzan un modelo parece difícil superarse, pero lo han hecho otra vez. En 4.06 metros de longitud han sabido combinar un estilo atrevido, una actitud radical y un carácter disruptivo. Una vez más lo han vuelto a conseguir.Diseño rebeldeEl nuevo Cupra Raval es uno de esos coches a los que popularmente se les conoce como rompecuellos. El diseño transmite emoción y atrevimiento. Líneas afiladas, iluminación triangular que enfatiza su personalidad, tiradores de puertas ocultos e iluminados. El interior sigue la misma filosofía del exterior: deportivo, tecnológico y con bastante personalidad. El conductor se encuentra una posición baja, volante con botones físicos y mandos satélite, además de una enorme pantalla central de 12,9 pulgadas con nuevo sistema operativo basado en Android Automotive.Experiencia emocionalLas versiones básicas utilizarán una batería LFP de 37 kWh con unos 300 kilómetros de autonomía, mientras que las variantes Endurance y VZ recurrirán a una batería NMC de 52 kWh capaz de homologar hasta 446 kilómetros. Además, admite cargas rápidas de hasta 105 kW, suficientes para pasar del 10 al 80% en apenas 24 minutos.Sensaciones al volanteNo cabe duda que lo mejor de este Cupra Raval llega cuando te pones al volante. Los asientos CUP Bucket envuelven el cuerpo haciendo que la conducción sea mucho más cómoda, aportando esa dosis de deportividad. Una sensación que aumenta en la versión más alta, con unos asientos mucho más deportivos que te llevan a otro mundo.La primera novedad llega a la hora de encender el vehículo. El botón de encendido viene tras el volante, pero no hace falta tocarlo. Con pisar el freno y mover la palanca de marchas a la posición “D”, el vehículo se enciende. Fíjate bien en el cuadro al encenderse toda la iluminación, ya que no podemos olvidarnos que estamos ante un coche eléctrico y no tendremos sonido.En esta ocasión el test drive recorrió los alrededores de Barcelona, y el balance es altamente positivo. Como os decía es un coche cómodo de conducir. En carretera las sensaciones son magníficas, con un buen agarre en curva, fiabilidad y unos consumos muy sorprendentes. La mayor parte del recorrido transcurrió por autovías y carreteras de montaña, y la media de consumo se mantuvo por debajo de los 16 kWh, con lo que en ciudad podríamos bajarlo considerablemente.Con las levas tras el volante jugamos con la regeneración de la frenada, algo muy importante a la hora de conducir un vehículo eléctrico. Si lo llevamos a su máximo nivel y levantamos el pie del acelerador, el coche prácticamente se detiene. Un “juego” que en ciudad nos puede dar muchos kilómetros extra de autonomía.El sistema de infoentretenimiento es muy completo, con Apple Car Play y Android Auto integrado, lo que permite trasladar su teléfono móvil al vehículo.Si hubiera que poner alguna pega, hablaríamos de la excesiva digitalización, lo que nos obliga a conocer a fondo lo que nos ofrece el vehículo antes de ponernos en marcha. De otra manera podríamos despistarnos fácilmente y tener un problema.El nuevo Cupra Raval no es un eléctrico al uso. Es un compendio de cualidades que convierte la conducción y el salto a la electrificación a una agradable experiencia que desafía lo excepcional para convertirlo en racional.