Resultados de los test de pretemporadaCalendario 2026 de Fórmula 1Por la razón que sea, hay acontecimientos que no deberían tener ninguna relevancia pero que quedan igualmente clavados en la memoria. El 27 de febrero de 2017 daba comienzo en Barcelona el primero de ocho días de test. Las miradas estaban puestas en McLaren Honda con Fernando Alonso a la cabeza. El equipo había dado un notable salto en 2016 tras un 2015 para olvidar, y se esperaba que esta temporada, con un motor diseñado después de todo lo aprendido con los errores ya cometidos. El día de la marmotaY la situación no pudo ir peor. Fernando Alonso fue el piloto que menos rodó, con 29 vueltas, y su mejor tiempo estuvo a tres segundos de la referencia. Aunque esto era lo de menos. Eran las vibraciones en el interior del monoplaza lo que desmoralizó al piloto español, consciente de que ahí había problemas de gran dimensión. Vibraciones. ¿Les suena de algo? El 3 de abril de ese mismo año, después de un Gran Premio de Australia en el que Fernando Alonso no vio meta y Stoffel Vandoorne fue último a dos vueltas del líder, Yusuke Hasegawa ofreció una rueda de prensa, sincera, en la que explicó el origen de todos los males. Un famoso monocilindro que aún a día de hoy es objeto de mofa. Honda confeccionó todo un motor V6 tras haber hecho pruebas con un “prometedor prototipo monocilíndrico”, que al expandirlo hacia el V6 fue todo un festival de problemas.Hasegawa confesó que habían tenido constancia del problema en navidades, a dos meses de poner el motor en pista. ¿Creíble? Nunca se ofreció una respuesta plausible a cómo se dieron cuenta si tal y como explicaron, era imposible tener noticia de ello en el banco de pruebas. 2017 fue un paso atrás para Honda, un año terrible que le acabó costando el puesto de trabajo a Hasegawa.gettyimages-2260563957¿Y qué se ha aprendido de todo esto? Pues al parecer no gran cosa, porque casi una década después, Honda vuelve a presentar un motor con problemas, y tras una pretemporada horrible, convoca una rueda de prensa para culpar a unas vibraciones que no pudieron detectar. Y no faltó la referencia al diseño extremo de Adrian Newey y los cambios que éste les había pedido hacer, mismo argumento que también se usó en la etapa de McLaren, cuando Honda habló de los requisitos del ‘zero size’, como queriendo decir que eran cosas que ellos no hubieran hecho. Señalamiento disimulado hacia Adrian NeweyAlguien debería decirle a los ingenieros de Honda que más vale decir que no a hacer un mal producto. Y también que queda raro hacer una presentación de la unidad de potencia sacando pecho del diseño para unas semanas más tarde culpar del mismo a las peticiones de Adrian Newey. A estas alturas cuesta diferenciar el grano de la paja. Tan pronto alguien que se identifica como una fuente fiable te cuenta que los problemas son de software y que Honda ya ha encontrado la solución, que te sale Honda y te dice que el problema son roturas provocadas por vibraciones y que a ver cómo lo afrontan. Como para creerse a nadie. gettyimages-2261364398Lo que si es cierto es que a moral parece que no les gana nadie, porque hay que tener mucha confianza en sí mismo –o ser muy inconsciente- para acabar sentenciando que el motor ganará carreras. Porque no sé muy bien cómo se tiene ese convencimiento con los pocos datos recopilados en unas jornadas donde el resto de motoristas pasaron por encima. Y si el convencimiento nace de que el motor de 2017 acabó ganando carreras con Max Verstappen… no sé si es el consuelo que los fans de Aston Martin y Fernando Alonso querrían oir.