Los aparcamientos privados suelen convertirse en lugares en los que los conductores se relajan a la hora de cumplir las normas de la circulación. Es normal ver sentidos de la marcha ignorados, entradas y salidas mal utilizadas o maniobras improvisadas. Normalmente, esas situaciones acaban con pitidos y discusiones entre varios usuarios que pelean por aparcar en un espacio libre o por circular por el mismo carril.Ante la falta de orden, hay propietarios que buscan cualquier fórmula para que se respeten las reglas. Eso sí, algunas medidas son más controvertidas que otras. Recientemente, el dueño de una zona comercial situada en Francia ha instalado una barrera de contención en la salida de un aparcamiento para evitar que los conductores salgan por donde no deben. Los hechos Según cuenta el medio France3, el dueño de una zona comercial de Roquebrune-sur-Argens, en la región francesa de Var, ha colocado una barrera de pinchos a la salida del aparcamiento para evitar que entren coches por la misma. Y es que, pese a haber señales que indican que el acceso es únicamente para salir del establecimiento, muchos usuarios lo utilizan en sentido contrario. Es decir, usan la salida como entrada. Instala pinchos en la salida de su parking: la drástica medida para que los conductores respeten las señalesGreg, un artesano que trabaja en la zona comercial, explicó que "muchos coches iban en sentido contrario, así que era inevitable que algún día alguien resultara atropellado". Ahora, el problema es que si un conductor comete un error, lo paga muy caro: intentar entrar al parking por la salida supone un pinchazo porque las barreras están equipadas con púas rígidas. De hecho, desde que se instaló el dispositivo, se han pinchado alrededor de diez neumáticos. Por eso, hay quienes aceptan el hecho de que era necesario hacer algo para que los conductores cumplieran las normas, pero, al mismo tiempo, creen que instalar pinchos es excesivo. "Me parece un poco exagerado. Podrían haber colocado otras señales de advertencia o una barrera que se abriera al salir", comenta un cliente habitual del recinto. Quejas de los vecinos Algunos conductores han presentado quejas al Ayuntamiento de Roquebrune-sur-Argens, pero el municipio se ha defendido diciendo que no es responsable de la instalación y especifica que se encuentra en terreno privado. A nivel legal, las reglas indican que si hay señalización clara y visible que advierte de la presencia de la barrera, no pueden obligar a su retirada.