Cielo nublado sobre el circuito Gilles Villeneuve de Montreal. Las predicciones que hablaban de copiosas lluvias a la hora de la carrera erraron, pero eso no evitó una ligera llovizna que desde primera hora regaba el trazado del Gran Premio de Canadá, dificultando la elección de neumáticos, y sobre todo, impidiendo que el asfalto cogiera una temperatura adecuada, pues el ambiente nunca llegó a superar los 12ºC. Llegó el momento esperado. 16:00 hora local, se debía iniciar la vuelta de formación, se quitaban las mantas térmicas de los monoplazas para revelar hasta tres tipos distintos de compuestos. No se trataba de los habituales blando, medio y duro, sino del blando, medio… e intermedio. Hasta siete pilotos con goma de agua, siendo la más sorprendente la elección de los McLaren, pues quizás no era a ellos a quienes les tocaba arriesgar. Mezcla de seco y neumático de lluviaLa pista estaba húmeda y aunque todo hacía indicar que no tardaría en secarse, unas primeras vueltas con neumático de seco podrían ser excesivamente comprometidas. Dicho de otra forma, una de esas salidas que tanto ansía el aficionado y que se ven una vez cada muchas, muchas carreras. F1 Grand Prix of CanadaEl mayor inconveniente, y no uno menor, es que la salida se solapó con el final de las 500 millas de Indianápolis, que estaban tremendamente interesantes, obligando a dividir la atención. Ahí estaban los 22 monoplazas preparados para partir, pero el semáforo en rojo no se apagaba. Motores revolucionados, todos esperando… se empiezan a ver salidas en falso, incluyendo uno de los Mercedes… y salida abortada. Arvid Lindblad, desde la novena posición, comenzó a hacer gestos de que el monoplaza se le había apagado. Un comisario lo vio, y avisó. El protocolo dicta que, desde la posición de Lindblad hacia atrás, debían ondear las señales luminosas amarillas, indicando peligro, y si el director de carrera se da cuenta a tiempo, se debe abortar salida para minimizar las posibilidades de un accidente. Pero esto no pasó. Se eternizó la luz roja hasta que finalmente se indicó que se abortaba la salida. Malo para el espectáculo, pues nos robaba una vuelta de pista delicada, pero cosas que pasan, al fin y al cabo. Los comisarios tardaron demasiado en saltar a pista, y cuando lo hicieron, en lugar de usar una de las habituales puertas de la recta a boxes, que irónicamente usaron para llegar al coche, decidieron empujarlo a la entrada del pitlane, así que aún lo estaban retirando cuando llegaban los pilotos de nuevo a la parrilla. Cuestionables decisiones por parte de la FIAAquí se podría hablar mucho de la gran mano de la FIA, que siemrpe se llena la boca hablando de la seguridad, pero que no vio problema en que los pilotos estuvieran haciendo ‘burnouts’ mientras pasaban junto a unos comisarios empujando el coche, y todo por no ser suficientemente rápido con lo que era obvio, que en esa vuelta tampoco se iba a poder dar la salida e iba a ser necesario una nueva vuelta de formación. Pero el director de carrera decidió esperar a que estuvieran todos colocados bajo el semáforo para comunicarlo. ¿Por qué? No sé si quiero saberlo. No sé si tan siquiera hay una razón lógica. F1 Grand Prix of CanadaSegunda salida abortada y la puntilla que necesitaban los pilotos que montaron neumático intermedio, pues aún a ritmo de vuelta de formación, dos pasos extra de tantos monoplazas ayuda mucho al secado de la pista. Por tercera vez en unos minutos, los pilotos se colocaron en parrilla de salida, y esta vez sí, el semáforo se apagó con normalidad. Y hay que agradecerlo, porque después del tute dado a los embragues y del cuestionable trato a la temperatura de los neumáticos, es hasta sorprendente que todos partieran con normalidad. Séptima ocasión en la que un piloto no puede comenzar la carreraEso sí, a estas alturas, si había algo de humedad en pista, estaba más que evaporada, y a los pilotos con intermedios no les quedaba más que esperar a una neutralización que les permitiera cambiar gomas perdiendo el menor tiempo posible. Una mejor respuesta de la FIA a la terrible gestión de la evacuación del monoplaza de Lindblad nos habría brindado un mejor espectáculo, sin duda, pero al fin y al cabo, así son las cosas. Sobre Lindblad, primer abandono de la temporada, o mejor dicho, ‘did not start’, doloroso por estar en una posición tan ventajosa de cara a volver a sumar puntos. Aunque el dato más bien estaría en que es la séptima ocasión en cinco carreras principales que un piloto no puede comenzar la carrera. Y eso sí es para hacérselo mirar…