Confirmado: el Gobierno de España activa una medida urgente para bajar de forma inmediata el precio de la gasolina El Gobierno de España ha decidido intervenir de forma directa en el mercado energético con una medida de carácter urgente que busca contener el encarecimiento del combustible. El Consejo de Ministros ha aprobado la liberación de parte de las reservas estratégicas de productos petrolíferos, una decisión que se ejecutará en varias fases y que tiene como objetivo contribuir a reducir el precio de la gasolina en un contexto marcado por la tensión internacional.Esta iniciativa aprobada hoy en el Consejo de Ministros llevará a España a poner en circulación 3,75 millones de barriles de productos petroleros durante las próximas dos semanas. Esta cantidad equivale aproximadamente a cuatro días de consumo nacional de gasolina, gasóleo y queroseno para aviación. La medida forma parte de una estrategia más amplia coordinada en el seno de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que ha acordado liberar un total de 400 millones de barriles a nivel global para intentar estabilizar el mercado.Aliviar la presión del precio de los combustibles en las gasolinerasLa decisión llega en un momento especialmente delicado, con los precios del crudo al alza como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, una infraestructura clave para el transporte de petróleo por el que habitualmente pasa una quinta parte del crudo que acaba en las gasolineras.Este escenario ha generado tensiones en el suministro y un encarecimiento generalizado de los combustibles, lo que ha obligado a varios países a reaccionar de manera coordinada con el fin de frenar la subida del precio de la gasolina y el diésel.En el caso de España, el compromiso adquirido dentro de la AIE implica liberar un total de 11,2 millones de barriles en un plazo máximo de 90 días. Esta cifra representa una parte significativa de las reservas estratégicas nacionales, que ascienden a 122 millones de barriles y que, por ley, deben garantizar el abastecimiento durante al menos 92 días. De ese total, la liberación prevista equivale a unos 12,3 días de consumo.La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha explicado que esta primera fase se centrará en los productos almacenados por operadores, industria y distribuidores, ya que su puesta en el mercado es más rápida y permite que el impacto llegue antes al consumidor. Según sus palabras, esta fórmula “va a permitir llevarlas de manera más ágil al consumidor final”.El reparto de los barriles que se liberarán también está definido. Del total comprometido, 2,2 millones corresponden a gasolina, mientras que la mayor parte, unos nueve millones, serán destilados medios como gasóleo y queroseno. A esto se suman 297.000 barriles de fuelóleos. Sin embargo, no todo se liberará al mismo tiempo. Tras esta primera inyección al mercado, será el Ministerio para la Transición Ecológica el encargado de decidir cuándo y cómo se pondrán en circulación los 7,45 millones de barriles restantes (del total de 11,2 millones de barriles).Para coordinar los siguientes pasos, el Ejecutivo ha previsto reuniones con organismos clave del sector, como la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), la Asociación de la Industria del Combustible en España (ACIE) y la compañía logística Exolum. El objetivo es garantizar que la liberación se realice de forma ordenada y efectiva.Cuatro países ya han tomado cartas en el asuntoEsta actuación sitúa a España entre los países que ya han dado el paso de utilizar sus reservas estratégicas para influir en el mercado. Junto a Estados Unidos, Alemania y Japón, forma parte del grupo que ha comenzado a aplicar esta medida de manera inmediata, mientras otros países aún no han concretado sus planes.El Gobierno enmarca esta decisión en una respuesta coordinada a nivel internacional y también en un ejercicio de solidaridad con las regiones más afectadas por la actual crisis energética. Países asiáticos como Japón, por ejemplo, dependen en gran medida del tránsito por el Estrecho de Ormuz, por lo que el cierre de esta ruta supone no solo un aumento de costes, sino también un riesgo real para su suministro.A pesar de la magnitud de la medida, el Ejecutivo evita hacer previsiones sobre su impacto inmediato. La propia Aagesen ha reconocido que no hay garantías de que el precio del crudo se reduzca a corto plazo, recordando que el anuncio previo de la AIE no logró frenar la escalada de precios. “Vamos a estar muy pendientes de los distintos indicadores a lo largo de los próximos días”, ha señalado, subrayando que el efecto dependerá en gran medida de cómo se materialice la liberación global de reservas.En este contexto, la intervención del Gobierno busca ganar tiempo y aliviar la presión sobre los precios en el corto plazo, aunque su eficacia final dependerá de la evolución del conflicto internacional y de la respuesta conjunta del resto de países implicados.