Confirmado: el Gobierno avisa de que “el impacto en los precios de la gasolina llegará en unos días” La guerra entre Irán y EEUU está teniendo una consecuencia directa en España: la subida de los carburantes. Aunque por el momento el incremento del precio de la gasolina no ha sido impactante, el Gobierno ya ha alertado que el impacto llegará en los próximos 10 días. El precio de los carburantes ha subido un 2,3% en las últimas cinco semanas. La crisis en Oriente Próximo y el cierre del Estrecho de Ormuz tienen que ver, pero no son las únicas causas.Con esta subida en el precio de los combustibles, se pone fin a varias semanas y meses de descensos continuados. Según los últimos datos, el precio de la gasolina y el diésel ha experimentado una subida del 2,3 % en las últimas cinco semanas.Aunque esta subida ya es bastante reseñable, los expertos esperan que aún se incremente más en los próximos días. Los conductores, sobre todo los profesionales, se acuerdan de lo vivido en 2022 con la guerra de Rusia y Ucrania.España cuenta con reservas de petróleo El Gobierno de España no es ajeno a esta realidad. El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha asegurado que están trabajando en un paquete de medidas para amortiguar el impacto de la subida del petróleo en los hogares y las empresas.Además, el ministro asegura que el Ejecutivo mantiene un seguimiento "pormenorizado" de cómo está afectando la situación a distintos sectores de la economía y que esta misma semana se celebrarán varias reuniones con agentes sociales y sectores económicos para perfilar la respuesta.De hecho, hoy mismo se van a reunir las tres vicepresidentas del Gobierno, el propio Carlos Cuerpo y los agentes sociales para avanzar en un plan de actuación para tratar de contener esta crisis.Cuerpo ha advertido que el encarecimiento del crudo todavía no se ha trasladado completamente al precio de los combustibles. Según ha explicado, el aumento del precio del barril de Brent y de los márgenes de refino suele tardar entre cuatro y diez días en reflejarse de forma plena en el precio de la gasolina y el diésel.Ante esta previsión, el Gobierno está estudiando el impacto que puede tener esta subida en tan poco tiempo. Algo que va a afectar especialmente a sectores muy dependientes del combustible, como el transporte, el campo o la pesca.El ministro ha insistido en que el escenario sigue siendo cambiante y que el conflicto evoluciona día a día, lo que obliga a mantener la vigilancia sobre los mercados energéticos y sobre el posible efecto en los bolsillos de los consumidores.Entre las medidas que se están barajando están ayudas o medidas de apoyo, como fue en su día el descuento de 20 céntimos por litro al ir a repostar. "Ahora toca terminar de definir el paquete con una respuesta clara", señala. El objetivo, ha dicho, es proteger a corto plazo el poder adquisitivo y, a medio y largo plazo, seguir avanzando en la electrificación de la economía y en el aumento del peso de las energías renovables. En este contexto, Cuerpo ha descartado por ahora un nuevo impuesto a las grandes energéticas y ha señalado que el Ejecutivo seguirá la evolución de los precios en colaboración con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).Sin embargo, no todo son malas noticias. Según el ministro, España dispone de reservas estratégicas de petróleo que cubren más de 90 días de consumo, lo que garantiza la seguridad del abastecimiento. De esta manera, el país llega mejor preparado a esta nueva crisis energética.