Honda cambia de rumbo con el coche eléctrico y cancela tres nuevos modelos destinados al mercado norteamericano. El fabricante japonés, entre los mayores productores mundiales de automóviles y motocicletas, ha anunciado la paralización del desarrollo y, por ende, del lanzamiento comercial de tres vehículos sin emisiones. La decisión llega tras una revisión de la estrategia de electrificación del grupo, condicionada por la ralentización de la demanda de coches eléctricos y por un contexto industrial cada vez más complejo. La elección tendrá efectos directos también en las cuentas de la compañía, que ahora prevé pérdidas significativas en el ejercicio fiscal que cerrará el 31 de marzo de 2026. Cambio de rumbo El plan original contemplaba la producción de tres vehículos eléctricos desarrollados para el mercado norteamericano: Honda 0 SUV, Honda 0 Saloon y Acura RSX. Como ya sabes, Acura es la marca premium de Honda, utilizada sobre todo en Estados Unidos y en otros mercados extracomunitarios. Honda 0 SUV Acura RSX Tras una evaluación interna, la empresa ha determinado que poner en marcha la producción y la venta de estos modelos en el contexto actual podría generar pérdidas adicionales a largo plazo. En los últimos años, Honda había acelerado las inversiones en coches eléctricos con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. Sin embargo, el mercado estadounidense está creciendo más lentamente de lo previsto, en parte por la revisión de los incentivos para vehículos eléctricos y por políticas energéticas menos restrictivas con los combustibles fósiles. En paralelo, la compañía ha tenido que lidiar con nuevos aranceles comerciales en Estados Unidos, que han reducido la rentabilidad de sus coches de gasolina e híbridos, históricamente una de sus principales fuentes de beneficio. Galería: Honda 0 SUV, CES 2025 Pérdidas considerables La cancelación de los tres modelos supondrá para Honda la depreciación de instalaciones, tecnologías e inversiones ya iniciadas para su producción. La compañía estima que, en las cuentas consolidadas del ejercicio fiscal 2026, los gastos operativos vinculados a esta revisión podrían situarse entre unos 820.000 y 1.120.000 millones de yenes, lo que equivale aproximadamente a 5/7 mil millones de euros. A esto se suman otras pérdidas ligadas a las inversiones en China, donde la competencia de los nuevos fabricantes de coches eléctricos (a menudo muy fuertes en desarrollo de software y en sistemas de asistencia a la conducción) ha reducido la competitividad de los modelos de Honda. En conjunto, considerando también posibles costes futuros, el impacto máximo de la revisión estratégica podría alcanzar los 2,5 billones de yenes, es decir, más de 15 mil millones de euros. Para adaptarse al nuevo escenario, Honda ha decidido reforzar temporalmente el papel de las tecnologías híbridas, consideradas más sostenibles desde el punto de vista económico a corto plazo. La empresa también pretende consolidar su presencia en mercados en crecimiento como India y reorganizar sus inversiones para mantener una estructura de costes más sostenible. Los detalles de la nueva estrategia a medio y largo plazo para el negocio del automóvil se presentarán en una conferencia prevista para mayo.