Empieza a cansar el tema. Y no me refiero a la disputa dialéctica, sino a los opinólogos profesionales que desde hace un par de años machacan diciendo su cosa y la contraria. La fórmula es más bien sencilla. Digamos que cuando tienes un producto y deseas darlo a conocer, el camino más básico es pagar una publicidad. Pero ¿qué ocurre cuando tu producto tiene zonas grises, como, por ejemplo, imaginemos, un casino online que opera con criptomonedas con sede fiscal en un país catalogado de paraíso fiscal? Pues que no todas las grandes empresas admiten algo así. ¿Y entonces? Pues una forma de bordear esto que han encontrado las agencias de comunicación es ofrecer entrevistas a cambio de citar una página web con apariencia neutra, pero que está enlazada a webs más cuestionables. Y así es como no falta la opinión recurrente de cierto tipo de gente, que para colmo, lo suelen complementar con podcast, columnas, entrevistas convencionales… Y no debe ir mal la cosa cuando Johnny Herbert prefirió renunciar a su puesto en la FIA antes que dejar estas “opiniones”.Titulares por dinero Y el problema no es opinar, el problema es cuando te pagan por opinar y el que te paga te está pidiendo titulares, porque de lo contrario ningún medio va a rebotar estas mencionadas entrevistas. Y de ahí que no sea extraño que se lean las completas imbecilidades que se llegan a leer, o que en un plazo de una semana se diga una cosa y la contraria. Siempre, por supuesto, de los temas del momento. Lucha en Mercedes, si Alonso debería retirarse, si la FIA debería sancionar a Verstappen por decir que no le gustan estos F1… F1 Abu Dhabi Grand Prix Practice 3 And QualifyingY ahí que va precisamente Günther Steiner, con un sesudo análisis de la situación actual de la Fórmula 1, haciendo una valoración que ni tu cuñado José Luis; Verstappen se queja porque no gana. Si ganase, serían las mejores reglas de la F1. Y esto es lo que ocurre cuando careces de amor propio y te pagan independientemente de lo que digas, porque, al fin y al cabo, la opinión lo aguanta todo. Porque lo triste del tema, es que ya ha ocurrido que Max Verstappen estaba dominando la Fórmula 1 a golpe de récord, ganando títulos, y no tuvo el más mínimo inconveniente en decir que los coches debían ir hacia un concepto más puro, con pesos más ligeros y motores más brutos. También ha ocurrido que ya en 2023, cuando los equipos realizaban las primeras simulaciones con este reglamento, fue precisamente Max Verstappen el primero en alertar de que esto no pintaba nada bien, al contrario que Steiner, que como responsable de un equipo, no puso la más mínima objeción, ni advirtió de nada. Pero todos prefirieron reír y hace mofa porque la razón era que Red Bull no sabía hacer motores, y por eso no querían estas normas. Opinar su cosa y la contraria Pero es mucho mejor salir a tu espacio pagado y soltar que si Verstappen dice eso, es porque no gana. Total, la semana que viene dirá que hay que tomarse en serio las palabras de Verstappen, en dos semanas, que habría que hacer caso a lo que dice el de Red Bull, y en cuatro semanas se completará el círculo volviendo a que si se queja, es porque no gana. Y si lo complementa con que la FIA debería sancionarle, como dijo Montoya, pues ya te aseguras el titular en prensa. F1 Grand Prix of CanadaPrecisamente Montoya fue contestado por Verstappen, con unos comentarios que no le dejaban muy bien y que fue aprovechado automáticamente por el colombiano para realizar más valoraciones, quizás siendo esa la razón por la que en esta ocasión el neerlandés ha dado la callada por respuesta. El que sí ha contestado ha sido el padre de la criatura, Jos, que queriendo meter el dedo en la llaga, incidió en el despido de Günther afirmando que “Comprendo que ya no seas jefe en un equipo de F1. La forma en la que hablas…”. Comentario que a buen seguro será aprovechado por Steiner para próximas opiniones de pago.