El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante una comparecencia.El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, recriminó este martes a los representantes del Partido Popular en el Senado que cuestionen la eficacia de la baliza luminosa V-16 después de haber rechazado en el Congreso la rebaja de la tasa de alcoholemia permitida al volante, una medida propuesta por el PSOE para frenar la siniestralidad asociada al alcohol. “No jueguen con algo tan serio”, espetó Marlaska en referencia a la seguridad vial. La baliza V-16 es un dispositivo obligatorio desde el pasado 1 de enero en coches, furgonetas, autobuses, vehículos mixtos, camiones y conjuntos de vehículos no especiales como sistema de señalización en caso de avería, emergencia o siniestro. El dispositivo arrastra varios meses de polémica alimentada en buena medida por el PP (y Vox), a pesar de que el accesorio recibió su primer impulso en 2017, durante la segunda legislatura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. Informes sobre la baliza V-16 Este martes, María Jesús Bonilla, del PP, preguntó a Marlaska en el Pleno del Senado por los “informes que avalan la eficacia de esa baliza”, porque “expertos” y “parte de la Guardia Civil” la cuestionan. “Hay muchas dudas y ninguna certeza”, aseguró Bonilla. La senadora preguntó también por los “miles de españoles que compraron una baliza que luego no les ha servido” al no estar homologada, y subrayó que los conductores han pagado “más de 1.500 millones de euros” por los dispositivos luminosos, que suponen unos ingresos de más de 300 millones de euros en concepto de IVA para las arcas del Estado. Estos cálculos se basan en un precio medio de 50 euros por dispositivo, a pesar de que las tarifas actuales están bastante por debajo. Aun así, Bonilla insistió: “Esta medida, ¿qué ha sido, para la seguridad vial o para recaudar?”. También retomó otro asunto ya zanjado por la Unión Europea: “¿Por qué ustedes no comunicaron a la Comisión Europea, cuando tenían obligación, la puesta en marcha?”, preguntó la senadora. Marlaska argumentó que la baliza V-16 ha sido “estudiada” durante los últimos ocho años y que la Comisión Europea ha dado su visto bueno a la medida. El ministro del Interior recalcó que, antes de la obligación de la baliza luminosa, un 10% de las personas fallecidas en siniestros de tráfico en las carreteras eran peatones; muchas de ellas habían salido de sus vehículos para colocar los triángulos de preseñalización de emergencia, obligatorios hasta el pasado 31 de diciembre. “Evidentemente, hay que actuar. Se ha actuado, se ha comprobado y analizaremos las circunstancias pasado un tiempo. Llevamos solamente tres meses”, apostilló. Marlaska destacó que “lo importante es salvar vidas”, que las balizas están homologadas por el Ministerio de Industria y las entidades que las venden están “perfectamente certificadas y evaluadas continuamente”. “En lo que llevamos de año se ha reducido un 19% el número de víctimas mortales. Esa es nuestra intención, seguir con medidas, evaluándolas, pero salvando vidas”, dijo. En este punto, Bonilla replicó que en la pasada Semana Santa fallecieron cinco personas atropelladas, a lo que el ministro replicó visiblemente enfadado, según recoge Servimedia. “Con los españoles, con las víctimas de seguridad vial sí que no se juega y no se miente y no voy a permitir que mienta. Esos cinco atropellos a los que hace referencia eran personas que estaban caminando por zonas interurbanas, cuatro, y uno por una autovía. En modo alguno relacionado con la baliza o para comunicar ningún tipo de siniestro porque, además, la baliza no hace que una persona tenga que salir, sino todo lo contrario”. El ministro concluyó: “Diré una cosa muy clara. Si a usted le preocupa la seguridad vial tanto, ¿por qué su grupo parlamentario en el Congreso votó en contra de bajar el grado de alcoholemia, yendo en contra de las víctimas de seguridad vial? No mientan y no jueguen con algo tan serio”.