He probado el Xiaomi SU7 Max: cuando la tecnología se encuentra con la velcidad ¿Qué sale cuando el gigante tecnológico Xiaomi desarrolla un coche? Simplemente, el SU7. Este modelo deportivo eléctrico está poniendo patas arriba el mercado en China, aunque la cuestión ahora es si podrá hacer lo mismo también en Europa.A priori lo tienen fácil. Echa un vistazo a tu salón, porque es muy posible que Xiaomi ya esté allí metido con móviles, televisores o altavoces. Y es que la firma tecnológica china se ha labrado un nombre, diversificando su oferta en los últimos años hasta llegar incluso a las mochilas. Un coche como complemento parece casi una consecuencia lógica.Lo que ofrece: toda clase de cosas insólitasA diferencia de sus gadgets electrónicos, el SU7, con sus imponentes cinco metros de largo, aún no se puede adquirir oficialmente a través de Xiaomi. El camino necesario pasa por algún importador que se encargue de los trámites y liquidar los aranceles del vehículo. Así, de un precio de catálogo básico de unos 37.000 euros al cambio, la factura escala, según datos del importador alemán Auto China consultado por AUTO BILD; hasta los 69.990 euros tras incluir el diez por ciento de aranceles, los costes de importación y el IVA.Por establecer una comparativa, quien se configure un Porsche Taycan GTS con una motorización similar, tendrá que preparar al menos 148.800 euros. Eso sí, Porsche y Tesla siempre viajan a bordo del Xiaomi... al menos en espíritu.Los chinos han jugado a los “homenajes inspirados”; el volante y los asientos recuerdan levemente a los de Zuffenhausen, aunque les habrían venido de perlas un apoyo más largo o extensible para los muslos.Por su parte, el guiado de los menús y la representación en la pantalla central fusilan al Model 3 y compañía. Los verdaderos orígenes del SU7 salen a relucir con funciones como una app de karaoke, además del detalle de que nuestra unidad de pruebas solo sabe comunicarse en chino. Para quien lo importe desde ahora, los menús ya se sirven en inglés.Por lo demás, el interior del SU7 celebra, como era de esperar, un festival tecnológico que te deja boquiabierto: el software reacciona a la velocidad del rayo y no pierde las maneras ni con varios comandos seguidos sin darle tiempo a reaccionar. El cuadro de instrumentos gira de forma espectacular al arrancar para entrar en escena.A esto se suma un Head-up Display enorme y de alta resolución y soluciones magníficas como una barra acoplable con la que se pueden controlar funciones clave de manera convencional bajo la pantalla.Otros "juguetitos", como un instrumento adicional acoplable, tiras luminosas a los lados de la pantalla y el soporte para el móvil que se puede montar tras el monitor también están disponibles. Tampoco en la factura se le puede reprochar casi nada al SU7: la elección de materiales parece hecha con mimo y los ajustes son uniformes, salvo por una pequeña irregularidad en el capó delantero.Así se conduce: la verdadera sorpresa del SU7Lo confieso: gran parte de la redacción miraba al Xiaomi con bastante escepticismo. "¿Su primer coche y encima un deportivo?". Pero ese prejuicio no aguanta mucho tiempo en la cabeza porque el SU7 se desenvuelve demasiado bien en la carretera.Camufla con maestría sus 2.252 kilos de peso, repartidos de forma casi idéntica entre el eje delantero (49%) y el trasero (51%).Entra directo en las curvas y la dirección, que transmite mucha información, ofrece una dureza adecuada y el retorno justo.Entre los elementos asombrosamente bien calibrados del SU7 están los pedales. La aceleración y la deceleración se modulan de forma intuitiva, y el reparto de fuerza entre ambos ejes se puede ajustar a través de la pantalla.Que los modos de conducción parezcan ofrecer poca diferencia en el chasis, o que la suspensión responda de forma algo brusca ante baches pequeños y rápidos es solo un pequeño grano de arena.Las mediciones también certifican un rendimiento sólido del SU7, aunque se quedan ligeramente por detrás de lo que Xiaomi promete. Necesitas 3,1 segundos para ponerte a 100 km/h, y ocho segundos después alcanzas los 200 (en 11,1 s). Si sigues acelerando, necesitas 16,5 segundos en alcanzar los 230 km/h...Cabe decir que los neumáticos Michelin Pilot Sport ya estaban bastante machacados, igual que los frenos. Por tanto, en la frenada tampoco se pudo exprimir todo lo que habría sido posible, pero los datos que hemos obtenido no están mal: 35,9 metros en frío y 35,6 en caliente.En cuanto al consumo… 26,8 kWh/100 km no es poco, pero es digno de elogio dada su potencia y peso. Eso sí, con 12,2 metros de diámetro de giro, el SU7 es un bicho bastante aparatoso en el día a día. A esto se le suma el drama de la carga: la conexión china GB/T debe adaptarse mediante un adaptador; con el Tipo 2 funciona bien, pero solo permite cargas de 11 kW en CA. La carga rápida funciona mediante un engorroso adaptador CCS2, teóricamente con hasta 125 kW. Sin embargo, el Xiaomi no quiso funcionar en todos los puntos. Además, el conector no se bloqueaba a través del adaptador y se podía desenchufar sin más, algo que podría provocarte alguna que otra sonrisa helada al volver a recoger el coche...Precio aceptable, pero un mantenimiento inciertoEl precio del Xiaomi SU7 importado lo hace tentador, pero una mirada realista al mantenimiento y el desgaste provoca algo de inquietud. Sobre la depreciación, nadie puede dar un pronóstico fiable ahora mismo, aunque es de suponer que será fuerte como en los coches eléctricos de lujo.La gente consultada de Auto China asegura poder conseguir todos los repuestos, pero encarga el trabajo a talleres independientes. Actualmente, comprar un SU7 sigue siendo más un ejercicio de ganas de ser diferente...ConclusiónEl Xiaomi nos ha impresionado: por su dinamismo, su tecnología y su calidad de construcción. ¿Tendría posibilidades en el mercado europeo? Es posible que más que eso.Otros artículos interesantes:Xiaomi sigue robándole ejecutivos a BMW para su centro europeo