Hablar de Miranda Priestly es hablar de lujo, glamur, exclusividad y perfección. No todo vale en su universo y su nivel de exigencia está muy por encima de la media. Tanto es así que la editora jefe de la revista de moda más importante de Nueva York debe estar a la última. No se trata solo de llevar la ropa más cara o de acudir a los eventos más selectos. En su mundo, incluso la forma de llegar importa. Y su elección no es casual. Hace dos décadas, el Mercedes‑Benz Clase S tuvo un papel destacado en la película original de 2006 y, veinte años después, vuelve a hacerlo. Ahora, con el esperado estreno de la secuela, 'El diablo viste de Prada 2', el próximo 30 de abril, Mercedes‑Maybach regresa a este icónico universo cinematográfico con el Mercedes‑Maybach Clase S como vehículo protagonista. Un paso más en la representación del lujo contemporáneo que refuerza su estatus como símbolo de autoridad, presencia y exclusividad. Un Mercedes‑Maybach Clase S único Para esta colaboración se ha diseñado una unidad única Mercedes‑Maybach Clase S MANUFAKTUR, destinada a activaciones y eventos de alto nivel. De hecho, en la estreno de la película en Nueva York, el coche hizo su debut en la alfombra roja junto al elenco del largometraje. Este modelo exclusivo incorporaba numerosos guiños a la película. En el interior, los asientos lucían bordados en los reposacabezas con el tridente y el número dos, en clara referencia al título de la secuela. Además, incluía otros detalles simbólicos, como los icónicos tacones rojos y una matrícula personalizada con la célebre frase de Miranda Priestly: “That’s all” (“Eso es todo”). Esta colaboración se materializa en una campaña copromocional global 360°, desarrollada junto a 20th Century Studios bajo el concepto “El arte de llegar”. Esta filosofía conecta directamente con el ADN de Mercedes‑Maybach: el verdadero poder no necesita anunciarse; se percibe en los detalles, la artesanía y una presencia que impone sin esfuerzo. “El arte de llegar” pone el foco en el instante previo a la aparición pública: cuando las puertas se cierran con un suave susurro y el habitáculo trasero se convierte en un auténtico santuario. Es ahí donde se toman decisiones, se recupera el control y el tiempo parece detenerse antes de que el mundo vuelva a reclamar tu presencia. El Mercedes-Maybach hace una entrada icónica en 'El diablo viste de Prada 2'. La campaña presenta además el nuevo Mercedes‑Maybach Clase S 2026, que representa la próxima generación de innovación refinada y artesanía elevada, y que ha celebrado recientemente su estreno mundial. Un coche a la altura de un icono Christina Schenck, vicepresidenta de Digital & Comunicaciones y Relaciones con Inversores de Mercedes‑Benz AG, señala que “'El diablo viste de Prada 2' es el escenario perfecto para nuestra Mercedes‑Maybach Clase S”. “Después de 20 años, celebramos el regreso de la película con una puesta en escena igual de elegante y destacada del vehículo. Con su diseño sofisticado y excelencia inquebrantable, Mercedes‑Maybach refleja la elegancia segura de sí misma que encarnan los personajes principales de la película. Los coches bonitos son atemporales y nunca pasan de moda”, afirma. Por su parte, Lylle Breier, vicepresidenta ejecutiva de Alianzas, Promociones, Sinergias y Eventos en Disney, destaca que “en 'El diablo viste de Prada 2', el arte de llegar es fundamental” y celebra la colaboración con Mercedes‑Maybach, una marca donde la artesanía sin concesiones se encuentra con el lujo atemporal. La colaboración coincide, además, con el 20º aniversario del Mercedes‑Benz Clase S que apareció en la primera película. Se cierra así un círculo que conecta dos décadas de cine, moda y automoción de alto nivel, subrayando que, al igual que la elegancia, los grandes iconos nunca pasan de moda.