Hace siete décadas, Alemania trataba aún de levantarse de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial. Mientras reconstruía ciudades devastadas y reactivaba su industria, en Hannover comenzaba a gestarse uno de los símbolos del llamado "milagro económico" alemán. El 8 de marzo de 1956, apenas un año después de levantarse la planta, arrancó allí la primera línea de producción de vehículos comerciales ligeros de Volkswagen, de la que saldría la icónica Volkswagen T1 Transporter. Setenta años después, el grupo alemán aspira a protagonizar una nueva transformación industrial desde esa misma fábrica: producir en serie el primer vehículo totalmente autónomo desarrollado en Europa."Podemos convertirnos en los primeros en producir en serie en Europa un vehículo completamente autónomo con el ID. Buzz AD", señala Richard Slovak, director de la planta de Volkswagen en Hannover, durante un encuentro con periodistas internacionales en el que estuvo presente elEconomista.es. La histórica factoría -de la que salieron modelos emblemáticos como el Volkswagen T2 (Bulli), símbolo de la contracultura en los años sesenta, y sus sucesores, Volkswagen T3, T4, T5, o California, entre varios otros- se encuentra ahora inmersa en una profunda transformación industrial orientada a la electrificación y la conducción autónoma. El emblema de esta nueva etapa es la furgoneta Volkswagen ID. Buzz con tecnología de conducción autónoma, y cuya producción en serie comenzará en 2027. ID.Buzz AD ( con tecnología de conducción autónoma) en la fábrica de Hannover de Volkswagen | Diego Estebanez García El vehículo incorporará tecnología de Mobileye y, en su versión final, alcanzará nivel 4 de autonomía según la escala SAE, lo que implica que no requerirá supervisión humana en condiciones operativas definidas. El desarrollo y ensamblaje de los sensores LiDAR (tecnología de teledetección activa) ha corrido a cargo de Moia, la filial de Volkswagen Group especializada en conducción autónoma, gestión de flotas mediante software y servicios para operadores de movilidad urbana. Para llegar a esta fase, la compañía ha recorrido más de un millón de kilómetros en pruebas en circuito cerrado, además de testar el vehículo en entornos urbanos de ciudades como Berlín, Múnich, Hamburgo, Oslo, Austin y Los Ángeles. Este año arrancará la producción en preserie en la planta de Hannover, con el objetivo de fabricar unas 500 unidades que se destinarán a distintos proyectos piloto en Estados Unidos y Europa. Entre ellos destaca el acuerdo con Uber para desplegar parte de estos vehículos en el mercado estadounidense. Paralelamente, el grupo mantiene conversaciones para cerrar alianzas con operadores de transporte público en Berlín y Oslo. "Este será un producto claramente B2B, dirigido a empresas y operadores de movilidad", explican desde MOIA. El vehículo 100% eléctrico está equipado con una batería de 79 kWh de los vehículos comerciales de Volkswagen, lo que implica una autonomía de casi 400 kilómetros en uso urbano. "La operación de un día", afirman desde la empresa. El mantenimiento de las unidades se hará en conjunto con las empresas operadoras. Electrificación Lo cierto es que Volkswagen está redoblando su apuesta por la electrificación pese a la todavía débil demanda de estos modelos, especialmente en el segmento de los vehículos comerciales ligeros. En 2025, la cuota de eléctricos en este segmento se situó en torno al 11%, lejos del 15%-20% que defiende como objetivo la patronal de fabricantes ACEA. Al mismo tiempo, el grupo se ha lanzado a producir en serie un vehículo autónomo en un momento en el que Europa aún carece de un marco regulatorio plenamente definido para estas tecnologías, que continúan en una fase temprana de desarrollo y pruebas dentro del continente. "Creemos firmemente en la electrificación. Sabemos que actualmente está yendo un poco lenta, y, en particular, para los vehículos comerciales. Vemos que llevará un poco más de tiempo, pero mantenemos el rumbo. Sabemos que el futuro será eléctrico, así que solo necesitamos ser un poco más pacientes", ha respondido a elEconomista.es Stefan Mecha, presidente del Comité Ejecutivo de Volkswagen Vehículos Comerciales en el marco del evento. El ID. Buzz, el ID. Buzz Cargo y el California en la planta de Hannover (Alemania) de Volkswagen. | Diego Estebanez García n Mecha ha subrayado la importancia de la electrificación para la planta de Hannover, ya que "es fundamental" para el futuro de la planta. "Aquí producimos el ID.Buzz, un producto muy emblemático. Es el único modelo tipo monovolumen que fabricamos para todo el grupo. También tenemos este vehículo en versión furgón, que es la derivada comercial, y estos modelos están completamente electrificados.". La planta avanza también en la mejora de sus tecnologías de electrificación. La próxima actualización de la producción de sistemas de baterías -basada en la arquitectura Cell-to-Pack y en el concepto de celda unificada- busca elevar en torno a un 15% la eficiencia de estos componentes. La ampliación de esta actividad en Hannover comenzará a lo largo del año y permitirá incorporar nuevas químicas de batería, como las celdas LFP (litio-ferrofosfato), además de las actuales NMC (níquel-manganeso-cobalto) que se producen localmente y se emplean hoy en los vehículos eléctricos de Hannover. El desarrollo de estos sistemas se lleva a cabo en el centro de preproducción de Braunschweig. El nuevo sistema de baterías MEB+ ya se está implantando en distintas instalaciones del grupo en España y en la República Checa, mientras que la celda unificada será suministrada tanto por PowerCo como por socios externos. Además, la división de componentes del grupo abastece actualmente al Volkswagen ID. Buzz en sus versiones People y Cargo con ejes delanteros y traseros producidos en Barsinghausen. Su cartera incluye también el eje delantero Performance para versiones de tracción total y los sistemas de ejes destinados al futuro Volkswagen ID. Buzz AD. El vehículo autónomo de Europa para el mundo "Hoy existen tres grandes polos en el desarrollo de tecnologías de conducción autónoma: Estados Unidos, China y Europa", explica Mecha al ser preguntado por la situación actual en Europa con esta tecnología. A su juicio, la industria europea tendrá "un papel muy importante" en esta tecnología, en parte porque el caso de uso resulta "muy convincente" en un contexto marcado por la escasez de conductores, lo que refuerza la utilidad potencial de los sistemas de conducción autónoma. El directivo sostiene que el mercado europeo está llamado a desarrollarse en los próximos años, razón por la que el grupo ha decidido "establecer su presencia en Europa y desarrollar el negocio desde aquí, en Europa", aunque manteniendo una fuerte actividad en Estados Unidos. En este sentido, recuerda que la compañía ya está probando sus vehículos en Austin, y que existe un plan para desplegarlos también en Los Ángeles en 2027, además de explorar oportunidades en otros mercados internacionales.