Al parecer, Volkswagen está considerando un cambio de ritmo estratégico: traer de vuelta a Occidente la tecnología de extensión de autonomía (EREV), una hibridación que ha encontrado gran aceptación en China en los últimos años. El rumor procede de fuentes internas citadas por Automotive News y Bloomberg, en un momento en que el mercado eléctrico europeo se ralentiza y Bruselas revisa su línea dura sobre los coches de combustión a partir de 2035. El fabricante alemán ya ha integrado esta solución en su plataforma eléctrica de próxima generación, la SSP, que también está preparada para acoger sistemas que flanqueen la batería con un pequeño motor térmico diseñado únicamente para generar electricidad. Sin embargo, queda un gran 'sí': la llegada a Europa y Estados Unidos dependerá de la demanda y, sobre todo, de cómo evolucionen las políticas públicas y los incentivos. La UE recapacita... En el frente normativo, la UE acaba de condonar la eliminación de los motores de combustión en 2035. La ralentización de la adopción de los eléctricos y la presión de los gobiernos nacionales han abierto la puerta a soluciones alternativas: entre ellas, precisamente los coches híbridos de autonomía extendida que, según el canciller alemán Friedrich Merz, deberían seguir permitiéndose después de 2035... y así sucederá. SUV eléctrico Scout Traveler El tema no afecta sólo a Volkswagen. Al parecer, Stellantis y BMW también están considerando los extensores de autonomía como un posible elemento básico para una transición más suave, especialmente en los segmentos más altos. En el caso de Volkswagen, ya se ha trazado un camino inicial: la marca estadounidense Scout comercializará modelos de este tipo en EE. UU., mientras que en China está previsto que llegue una oferta específica el año que viene. Debut en Shanghái La primera prueba concreta se mostró en Shanghái, con el concept ID. Era desarrollado junto con el socio SAIC. Un SUV de gran tamaño capaz, al menos sobre el papel, de combinar 300 km de autonomía eléctrica con más de 700 km de alcance adicional proporcionada por el generador de combustión interna, superando el umbral psicológico de los 1.000 km de kilometraje total. Una respuesta directa a las ansiedades de recarga que todavía representan uno de los principales obstáculos para la adopción de los BEV. Volkswagen ID. Era en el salón de Shanghái 2025 Aún está por ver si esta tecnología volverá a implantarse en Europa y en qué medida. Pero en un momento en el que la nueva normativa se suma a las dudas de los clientes, ya no es una herejía imaginar un futuro eléctrico... con un pequeño motor de gasolina a bordo.