Los scooters de gran cilindrada siempre han ocupado un lugar extraño pero fascinante dentro del mundo de las dos ruedas. Durante décadas, han sido la elección habitual de quienes buscan velocidad suficiente para el día a día, confort para viajar y un espacio de carga que no obliga a llevar mochila. Esa mezcla de uso práctico y prestaciones es lo que mantiene vivo al segmento. Ofrecen protección frente al tiempo, buen aplomo en autovía y potencia suficiente para mantener cruceros legales sin ir agarrotado al manillar. Son una puerta de entrada para nuevos usuarios y una alternativa sin estrés para los veteranos que ya están cansados de la maneta del embrague en los atascos. Y aquí entra SYM, un gran fabricante taiwanés que lleva construyendo scooters y motocicletas desde los años 50. Ha colaborado con marcas importantes, ha fabricado motores para otras compañías y se ha labrado una reputación de scooters fiables en todas las cilindradas. Ahora aprieta más en el terreno de los grandes scooters con el nuevo Cruisym 400. Sí, el Cruisym puede tener un nombre peculiar, como ocurre con muchos modelos de SYM, pero lo relevante es que la marca le ha dado potencia de moto 'de verdad' sin hacerlo intimidante para quienes empiezan. El nuevo motor monocilíndrico pasa de 279 a 399 cm3. La potencia sube hasta 34 CV y el par se sitúa en torno a 37 Nm. Todo se traduce en una conducción más desahogada en autovía, mejores recuperaciones para adelantar y bastante menos tensión cuando circulas a velocidad de crucero. Para acompañar ese salto, SYM también ha reforzado el resto del conjunto. Las ruedas crecen hasta 15 pulgadas delante y 14 pulgadas detrás. Sólo eso ya mejora la estabilidad, especialmente a velocidades altas. El disco delantero pasa a 288 mm y ahora utiliza una pinza de anclaje radial. En la práctica: una frenada más contundente y mejor tacto en la maneta. Además, el ABS y el control de tracción vienen de serie, algo que todavía no es habitual en este segmento por este nivel de precio. En el apartado tecnológico, por fin se pone al día. Incluye una pantalla TFT a color con conectividad para smartphone, soporte de navegación y tomas de carga. Bajo la carrocería, el Cruisym 400 comparte mucho con el SYM Maxsym 400. La diferencia está sobre todo en el diseño. El Cruisym apuesta por una imagen más afilada y deportiva, mientras que el Maxsym se orienta más a un enfoque touring de corte premium. Fotos de: SYM En cuanto a precio y disponibilidad, se espera que SYM lance primero el Cruisym 400 en Europa, aunque todavía no ha anunciado el precio oficial. Dicho esto, el Cruisym 300 arranca en torno a 5.799 euros y el Maxsym 400 se sitúa en 6.399 euros. Eso colocaría al nuevo Cruisym 400 alrededor de la barrera de los 6.000 euros.