Todo apunta a que la tecnología eléctrica de autonomía extendida o híbrida enchufable en serie (es lo mismo) irá tomando protagonismo con el paso de los años. Renault ha dicho que la va a emplear y, asimismo, se dice que es el 'plan B' del Grupo Volkswagen en el caso de que su nueva hornada de eléctricos no cale en el mercado como está previsto. Pero en la marca china Leapmotor lleva tiempo siendo una realidad. Tras el C10 REEV, llega al mercado el Leapmotor B10 REEV Hybrid 2026 con esa misma solución de movilidad: un motor eléctrico (en este caso, con 218 CV) mueve siempre el coche, mientras que una mecánica de gasolina se encarga únicamente de generar electricidad para la batería. Así, en largos viajes sólo dependes de una simple gasolinera y en ciudades disfrutas de la etiqueta 0, pues hay 86 km sin emisiones. Y todo por un precio referencia entre los SUV compactos electrificados, del que luego hablaremos más en detalle. Además, recuerda que esta marca se beneficia de los puntos de venta y talleres de la multinacional Stellantis, lo que puede resultar un aliciente frente a otros todocaminos compactos chinos, como el MG HS, EBRO s700, JAECOO 7 u Omoda 7, entre otros. El Leapmotor B10 REEV Hybrid, en cinco puntos clave: Diseño Interior Mecánica En marcha Equipamiento y precio Galería: Leapmotor B10 REEV Hybrid 2026, primera prueba Diseño Respecto a las variantes eléctricas, el B10 REEV Hybrid no cambia en nada desde el punto de vista del diseño, más allá de la tapa extra que oculta la boca del depósito de combustible. Así las cosas, hablamos de un SUV que delata su origen chino a través faros Full LED y pilotos muy perfilados, líneas suaves (poco marcadas), manillas enrasadas en la carrocería y detalles de iluminación llamativos. Desarrollado sobre la plataforma 3.5 Serie B de la marca china, el coche mide 4,52 metros de longitud y, como curiosidad, ha dejado de llamarse a última hora B10 REEV (muy poco claro) para añadir el apellido 'Hybrid', que mucha gente busca a la hora de comprar un vehículo electrificado. La toma de carga, situada en el lateral derecho del vehículo, alimenta una batería de 18,8 kWh netos, que se puede cargar en corriente alterna a 6,6 kW y también en continua a 46 kW. Además, la mecánica-regenerador puede hacer esta misma tarea a 50 kW. Gracias a la tecnología V2L, el coche puede ejercer el papel de emisor de electricidad para pequeños aparatos eléctricos o bicis con asistencia. Interior La atmósfera minimalista del exterior es común también en la cabina, que carece prácticamente de botones físicos y presenta una instrumentación digital de 8,8 pulgadas, integrada en la columna de dirección, más una gran pantalla central de 14,6 que aglutina todas las funciones. Por "todas" me refiero incluso a mover la cortinilla del techo panorámico o acceder a la regulación de los retrovisores. Una locura... Respecto a la calidad que ofrecen los modelos de BYD o del grupo Chery, principalmente, el B10 se encuentra en un escalón por debajo, pues hay muchos más plásticos duros a la vista, si bien parecen perfectamente ensamblados y el nivel es superior al de Dacia, por poner un ejemplo muy gráfico. En el apartado tecnológico, el B10 disfruta de actualizaciones OTA del software, así como navegador, compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay, y asistente por voz que, eso sí, no es muy certero a la hora de ejecutar órdenes. Asimismo, el techo panorámico cubre 1,8 m2 de superficie y no resta mucho espacio para la cabeza. El chip de alto rendimiento Qualcomm 8155 garantiza una destacada fluidez en el monitor central. La habitabilidad resulta magnífica y la plaza central es más cómoda de lo habitual, principalmente por el suelo plano. En cuanto al maletero, es sin duda el punto débil del vehículo ya que pierde 100 litros respecto al del B10 eléctrico, quedándose en sólo 330 litros. Como contrapunto, debajo del plano de carga va perfectamente guardado el cable de conexión a la red eléctrica y los asientos posteriores no generan un escalón al abatirse. Mecánica El motor eléctrico, situado en posición trasera, entrega 218 CV y 240 Nm instantáneos, cifras destacadas que se ven reflejadas en un excelente 0 a 100 de apenas 7,5 segundos (ojo, que puede 'sacar los colores' a muchos otros coches desde parado). Por su parte, la velocidad máxima se queda en 170 km/h. Como es habitual, su rápida respuesta supone toda una garantía de seguridad en adelantamientos o recuperaciones de velocidad y la suavidad está fuera de toda duda. Durante nuestra ruta por los alrededores de Roma, en terreno llano y con mucha más carretera secundaria que autovía, hemos marcado 15,5 kWh cada 100 km, lo que da una proyección real superior a los 100 km, mejor que la cifra homologada. Ya veremos qué registros marcamos en nuestros recorridos más habituales, de mayor exigencia. Por su parte, la mecánica de gasolina, de origen Dongfeng, es un bloque atmosférico de 1,5 litros y 68 CV, que entra en acción automáticamente cuando la batería se queda en un 25% de carga, si bien se puede forzar que se mantenga apagada hasta que el acumulador sólo disponga de un menor porcentaje de electricidad. Este propulsor, que declara un gasto medio de 6,1 litros cada 100 km, se alimenta de un depósito de combustible de 50 litros, con el que se logran alrededor de 815 km sin repostar. Si los sumamos a los 86 de la batería, tenemos una autonomía teórica propia de un coche diésel: 900 km. Mi compañero de vehículo marcó un consumo de 5,8 litros en un corto recorrido mixto de secundaria y autovía en modo híbrido. Desde luego, la gran virtud del coches es que borra el estrés frente a la búsqueda (y el buen funcionamiento o la ausencia de colas) en un punto de carga eléctrica a la hora de viajar. Además, respecto al ya desaparecido Mazda MX-30, el sonido mecánico durante la regeneración de electricidad pasa bastante desapercibido, aunque nos queda probar el coche por puertos de montaña o largos repechos. Por último, el B10 REEV Hybrid 2026 dispone de varios programas de conducción: EV+ (se busca optimizar la carga disponible en la batería), EV, Fuel y Power+ (el motor de gasolina siempre está activado para ofrecer una dosis suficiente de electricidad). En marcha Dinámicamente, el B10 REEV Hybrid, de propulsión trasera, ofrece un buen tacto general e incluso sorprende por la puesta a punto de la suspensión, con un cariz algo más deportivo de lo que suele ser habitual en un SUV compacto de corte familiar. Esta configuración hace más palpables las irregularidades de las carreteras en peor estado, aunque no se trata de un coche seco o incómodo. Algo habitual en los coches chinos, la dirección no transmite nada sobre cómo están contactando los neumáticos con el suelo, aunque al menos tiene varios niveles de asistencia (se escogen en la pantalla central). También se pueden variar la intensidad de la frenada regenerativa (hay conducción con un único pedal) y la respuesta al acelerador. La postura al volante resulta muy cómoda y la visibilidad en todos los ángulos es buena en general. Los sonidos aerodinámicos, sin ser especialmente elevados, están claramente más presentes a velocidades de crucero en autopistas y autovías, tal y como te contamos en la toma de contacto del B10 eléctrico. Al activar los intermitentes, aparecen las cámaras panorámicas en el monitor central y desaparece el recorrido marcado en el navegador, por lo que toca mirar la dirección correcta en la instrumentación. El coche cuenta con 12 sensores y 17 funciones ADAS, con lo cual todo queda bajo control. No te sorprenderá leer que necesitamos un cierto tiempo para habituarnos a todas las funciones que integra el monitor central. Aunque nos encontramos con bastantes atajos, hay ciertas funciones que implican adentrarnos en uno o dos submenús. Muchas de ellas es mejor gobernarlas en parado, desde luego. Más aún con unos iconos tan pequeños. Equipamiento y precio La gama del SUV chino comprende los acabados Life y Design. De serie, el equipamiento sólo puede calificarse como generoso: climatizador automático, llantas de aleación de 18 pulgadas, navegador con puntos de carga, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, llave digital (no la hay física), sensores de alumbrado, lluvia y aparcamiento, arranque sin llave o reconocimiento de señales de tráfico. Y ojo a los precios, que comienzan en 29.900 euros al contado, que son 24.500 tras aplicar el Plan Auto+ (no es necesario entregar un coche usado a cambio) y financiar la compra. Son tarifas más propias de vehículos algo más pequeños, peor equipados y sin tanta carga tecnológica. Para adquirir e instalar el wallbox de carga en casa, la división Free2Move de Stellantis realiza con la compra un presupuesto personalizado al cliente que no obliga a ningún tipo de aceptación previa. Visto lo visto, Leapmotor es un recién llegado pero tiene las cosas mucho más claras que bastantes marcas tradicionales a la hora de interesar a los clientes europeos e incrementar su notoriedad. Además, van a llegar un utilitario, un compacto y un SUV urbano a la gama. No hace falta que te explique el ritmo frenético con el que trabajan los chinos, ¿verdad? Leapmotor B10 Hybrid EV Motor Eléctrico, trasero transversal Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, atmosférico, 1.500 cm³, 68 CV Potencia 218 CV (eléctrico) Par máximo 240 Nm (eléctrico) Batería 18,8 kWh (netos) Autonomía eléctrica 86 km Caja de cambios Transmisión directa, 1 velocidad 0-100 km/h 7,5 s Velocidad máxima 170 km/h Consumo 2,5 l/100 km (batería cargada) Tracción Trasera Longitud 4,52 m Anchura 1,89 m Altura 1,66 m Peso en vacío 1.760 kg Número de asientos 5 Capacidad del maletero 330 l Precio base 29.900 euros