Stellantis contrata a 2.000 ingenieros para mejorar "los procesos de gestión de calidad" La fiabilidad es el aspecto que mayor peso tiene en el proceso de compra de un vehículo. Los conductores no solo eligen un modelo u otro por su precio y diseño, sino también por lo robusto que es. Por lo general, si una marca tiene fama de que sus coches se suelen averiar, las ventas se resienten. Para frenar esta creencia, Stellantis mueve ficha y acaba de contratar a 2.000 nuevos ingenieros.Y es que los fabricantes pueden lanzar tantos coches como quieran, pero si el público los percibe como baratos o de baja calidad, la reputación de la marca se ve seriamente dañada, al igual que sus ventas. Si se resienten las ventas, descienden los ingresos y las empresas automotrices deben hacer recortes para intentar mantenerse dentro de los márgenes de rentabilidad.Uno de los aspectos en los que se suelen recortar es en la calidad. Se recurre a materiales y componentes más baratos, diseños más simples y tecnologías que, por falta de dinero, no se han perfeccionado lo suficiente como para evitar averías en el futuro. Salir de esta espiral es complicado, pero Stellantis cree tener la fórmula para limpiar su reputación.Refuerzos para la división de ingeniería de StellantisEl gigante de la automoción ha decidido contratar a unos 2.000 ingenieros que tendrán la difícil tarea de combatir los problemas de calidad. El CEO de la compañía define este movimiento como un “reinicio profundo” en un momento en el que llega al mercado una nueva oleada de modelos.Durante una conferencia sobre los resultados celebrada en febrero, el máximo responsable de la compañía, Antonio Filosa, explicó que Stellantis está reestructurando sus procesos para abordar problemas derivados de decisiones operativas del pasado. “Estamos reiniciando la ejecución y mejorando los procesos de gestión de calidad para abordar problemas operativos anteriores provocados por decisiones tomadas en el pasado”, afirmó el CEO de la compañía.Según AutoNews, la calidad tiene ahora un papel más destacado dentro de la estructura de liderazgo del fabricante. Por ejemplo, el director de calidad, Sebastien Jacquet, forma parte del equipo de liderazgo estratégico de Stellantis, lo que denota un cambio importante en la forma de hacer las cosas y de tomar las decisiones. Esto indica una intención clara de asegurar que la calidad forme parte del plan empresarial central en todas las marcas del grupo. Aun así, también está claro que el trabajo que se realice en ese nivel deberá trasladarse finalmente a los clientes.Problemas de fiabilidadLos últimos informes sobre calidad de Stellantis han tenido unos resultados preocupantes en Estados Unidos. En 2020, Dodge se convirtió en la primera marca estadounidense en liderar el estudio ‘U.S. Initial Quality Study’ de la consultora JD Power, logro que repitió en 2023. Sin embargo, la marca cayó al último puesto al año siguiente, en 2024, antes de volver a ascender hasta el séptimo puesto en 2025.Mientras tanto, Chrysler y Ram terminaron por debajo de la media en el estudio más reciente de la consultora, que mide los problemas registrados durante los primeros 90 días de propiedad de un vehículo.Se trata de unos resultados llamativos, especialmente si se tienen en cuenta los modelos analizados. Normalmente, no es habitual encontrar problemas recurrentes en modelos veteranos. El Chrysler Pacifica y el Dodge Durango entrarían dentro de esa categoría. Por el contrario, no es extraño que los modelos más nuevos, como el renovado Ram 1500, sufran ciertos problemas iniciales una vez llegan al mercado.“Cuando lanzas vehículos nuevos, cuando rediseñas modelos o cuando añades nuevas tecnologías, es cuando surgen más problemas”, explica Jake Fisher, director del centro de pruebas de automóviles de Consumer Reports. “Si miras a los fabricantes que son muy fiables, suelen ser los más estables. Mantienen plataformas durante años y reutilizan los mismos sistemas de propulsión”.Culpan a TavaresAlgunos concesionarios creen que parte de estos problemas se remonta a los recortes aplicados durante la etapa del anterior CEO, Carlos Tavares, que, según señalan, redujeron los recursos destinados a ingeniería. “En mi opinión, todo esto probablemente se remonta a la ingeniería”, afirmó Sean Hogan, presidente del consejo nacional de concesionarios de Stellantis. “Cuando haces recortes como los que hizo Tavares y aun así quieres mantener el mismo nivel de calidad, ya sabemos que eso no va a ocurrir”.De cara al futuro, Stellantis está apostando en algunos casos por soluciones técnicas simples y probadas. La compañía recuperó recientemente el conocido motor Hemi V8 de 5,7 litros en el Ram 1500, una decisión que algunos analistas consideran que podría ayudar a estabilizar la fiabilidad.Los compradores han mostrado un enorme interés por este modelo pese a que es menos potente, más lento y, en general, menos eficiente en términos de consumo de combustible. En cualquier caso, está claro que Stellantis intenta simplificar la producción para mejorar la calidad y aumentar la satisfacción del cliente. Queda por ver si se trasladan estos procesos a su gama de productos europeos.