Seamos claros: la gente busca la etiqueta Eco por los beneficios legales de movilidad que conlleva, no porque los coches electrificados sean más divertidos de conducir. Al contrario, resultan más 'insulsos' por norma general, porque se pierden naturalidad en la conducción y sensaciones al volante. Por eso, ha sido todo un gusto volver a conducir un coche puro de gasolina como el Skoda Fabia 2026, un tipo de automóvil que, lamentablemente, está empezando a perder terreno en las matriculaciones. Ahora bien, no todo el mundo necesita ese distintivo Eco, así que por supuesto que todavía hay margen de uso para estos coches, incluso por las ciudades más restrictivas. El Skoda Fabia 2026, en cinco puntos clave: Diseño Interior Mecánica En marcha Equipamiento y precio Galería: Prueba Skoda Fabia 1.0 TSI 116 CV DSG Plus Diseño La cuarta generación del Fabia se lanzó en 2022, así que probablemente tendremos un restyling dentro de poco, quizá el próximo año y ya con versiones híbridas ligeras, tal y como sucederá en sus 'primos' de SEAT, el Ibiza y el Arona, con los que comparte la plataforma MQB A0. Pero esa es otra historia. Lo cierto es que, a pesar de su veteranía, conserva una imagen fresca y moderna, algo muy importante de cara a distinguirse algo más en la ciudad. El acabado Plus de nuestra unidad de pruebas incluía extras muy acertados, como la pintura Timiano Green (605 euros) y las llantas de aleación Procyon Aero de 17 pulgadas (500 euros), entre otros. Curiosamente, sigue habiendo elementos cromados, como el reborde la parrilla y la tira que recorre la parte inferior de las ventanillas laterales. Me gustan los cristales traseros oscurecidos y el detalle del spoiler parcialmente en color negro. Una vez más en un coche del Grupo Volkswagen, echo en falta una salida de escape a la vista. Fotos: Motor1.com España Interior El habitáculo del Fabia sólo adolece el paso del tiempo por el freno de estacionamiento por palanca, aunque personalmente no me resulta ningún problema que se siga recurriendo a esa solución, pese a quitar mucho espacio en la consola central. Como contrapunto, hay una instrumentación digital configurable de 8 pulgadas y una pantalla central de 8,25 pulgadas, que se combinan con mandos convencionales para la climatización y otras funciones habituales, como la desconexión del Start/Stop (su funcionamiento es algo brusco) y la selección de los programas de conducción. Fotos: Motor1.com España Me han encantado los asientos deportivos de serie con reposacabezas integrados, porque otorgan una perfecta postura al volante, incluso para los conductores más altos. Además, sujetan bien y dejan margen de confort para las personas voluminosas. Eso sí, quizá por su destacada anchura, resten algún que otro centímetro de espacio detrás. No obstante, eso no se convierte en un problema, porque la habitabilidad posterior sigue siendo bastante buena para personas de talla media. Los asientos traseros tienen los contornos bastante marcados y los ocupantes disfrutan de puertos USB (opcionales), salidas de aire y asideros, así como de soluciones Simply Clever: bandeja portaobjetos en el túnel de transmisión y bolsas para guardar los móviles en los respaldos. Fotos: Motor1.com España El volante tiene muy buen tacto e incluye levas para manejar secuencialmente la transmisión automática de doble embrague DSG con siete marchas. En cuanto a materiales, son duros pero en general tienen buena presencia, como es habitual en un coche del segmento B. Por cierto, los anclajes Isofix están muy a mano, algo que agradecerán los padres, si bien carecen de tapa decorativa. En cuanto al maletero, gracias a su profundidad (hacia abajo) es capaz de alcanzar los 380 litros, una cifra muy buena en un utilitario. Además, la marca checa propone multitud de soluciones de organización de la carga o un piso de goma, así que te recomiendo que las analices en el configurador oficial. Fotos: Motor1.com España Mecánica El motor 1.0 TSI con 116 CV representa la opción intermedia en la gama y, aunque en otros modelos del Grupo Volkswagen se está empezando a sustituir por el bloque 1.5 TSI de cuatro cilindros, lo cierto es que sigue siendo altamente recomendable. Lo es por suavidad, silencio y buen rendimiento, aunque es cierto que genera algunas vibraciones al ralentí y no tiene unos bajos destacados. A cambio, el régimen intermedio sí es muy solvente y la potencia máxima ya está disponible a 5.500 vueltas. Por lo tanto, no es de extrañar que este Fabia haga el 0 a 100 en menos de 10 segundos (9,7) y supere los 200 km/h de velocidad punta (202). Por supuesto, hay fuerza suficiente para largos viajes y, de hecho, con el consumo que marcamos, 6,4 litros cada 100 km, la autonomía real está en el entorno de los 625 km, que está muy bien. Por cierto, resulta fácil bajar esa cifra de gasto en cuanto se realice una conducción cuidadosa. Eso sí, los consumos en ciudad suben respecto a un vehículo híbrido, como es lógico. Ya hemos hablado otras veces largo y tendido de la caja DSG de doble embrague y siete velocidades. En este caso, conviene activar el modo Sport o manejarla mediante levas para evitar salir ahogados de curvas lentas, porque abusa de marchas largas. Por lo demás, siempre pasa desapercibida sea cual sea el uso. En marcha Por lo general, los SUV y la electrificación nos han restado diversión al volante, pero el Fabia recuerda que no es tan difícil disfrutar gracias a una fórmula sencilla y probada: un buen binomio motor/transmisión, un peso contenido (1.183 kilos) y un bajo centro de gravedad. Si, como en el caso del modelo checo, sumamos una longitud contenida (4,11 metros) y una suspensión más firme que cómoda, tenemos el cóctel perfecto. Evidentemente, no hay altas prestaciones, pero sí gratas sensaciones. Incidiendo en la suspensión, me ha sorprendido su dureza porque incluso los Skoda RS no pecan de una puesta a punto excesivamente firme. No es que el Fabia sea un 'potro de tortura', pero sí se sienten claramente los reductores de velocidad o las irregularidades. Fotos: Motor1.com España Así las cosas, resulta muy incisivo en curvas y presenta un aplomo de coche más grande por autopistas y autovías, con una estabilidad lineal fabulosa. Además, al carecer de electrificación, el tacto del pedal del freno es firme desde el inicio del recorrido. También resulta elogiable la dirección por su asistencia justa. ¡Te lo puedes pasar muy bien! Otros puntos destacados son la vista deportiva que puede ofrecer la instrumentación digital, gracias a un gran tacómetro central, además de la vinculación inalámbrica de Android Auto y Apple CarPlay, junto con la fácil desconexión de las ADAS. Equipamiento y precio El acabado Plus, situado por encima del Selection (acceso a la gama), incluye, además de lo citado anteriormente, faros LED, reconocimiento de señales de tráfico, arranque sin llave, sensores de alumbrado, lluvia y aparcamiento o llantas de aleación de 16 pulgadas, entre otras cosas. Ahora bien, SEAT y Skoda se han cambiado los papeles en el Grupo Volkswagen y es ahora la firma española la que resulta más asequible. El precio del Fabia 1.0 TSI 116 CV DSG Plus lo confirma: 27.230 euros al contado o 22.862 financiando la compra. Por poner un caso claro de utilitario barato y bien hecho, el MG3 lo tienes con un tren motriz híbrido de 194 CV combinados por apenas 19.840 euros. Los chinos no lo ponen fácil en ningún segmento... Skoda Fabia 1.0 TSI 116 CV DSG Plus Motor Gasolina, 3 cilindros en línea, turboalimentado, 999 cm³ Potencia 116 CV a 5.500 rpm Par máximo 190 Nm entre 2.000 y 3.500 rpm Caja de cambios Automática de doble embrague DSG, 7 velocidades 0-100 km/h 9,7 s Velocidad máxima 202 km/h Consumo 5,2 l/100 km Tracción Delantera Longitud 4,11 m Anchura 1,78 m Altura 1,46 m Peso en vacío 1.183 kg Número de asientos 5 Capacidad del maletero 380 l Precio base 27.230 euros