En 2026, echamos la vista atrás a un cuarto de siglo de Fiat Stilo. Lo que en 2001 comenzó como una audaz incursión en el segmento de los compactos, acabó convirtiéndose en una de las lecciones más caras de la historia del automóvil. Una retrospectiva de un vehículo que, aunque técnicamente se adelantó a su tiempo, desde el punto de vista económico casi selló la ruina de la compañía de Turín. En octubre de 2001, Fiat presentó el Stilo como sucesor de los modelos Bravo y Brava. El objetivo estaba claramente definido: se quería dejar atrás la imagen del modelo italiano económico y avanzar hacia una pretensión premium que desafiara directamente al Volkswagen Golf. El vehículo se basaba en la plataforma 'Space-Frame', de gran flexibilidad. Técnicamente, Fiat abrió nuevos caminos y diferenció las variantes de carrocería del Stilo como casi ningún otro competidor: el modelo de tres puertas, con una longitud de 4,18 metros y una altura reducida, tenía el aspecto de un coupé deportivo. Contaba con un acristalamiento totalmente propio y paragolpes más llamativos. El modelo de cinco puertas, por su parte, era notablemente más alto (1,52 metros) y más largo. Con su posición de conducción erguida y características propias de un minimonovolumen (como la banqueta trasera deslizante), estaba dirigido a las familias. Fiat Stilo (2001-2008) La motorización de entrada al lanzamiento fue el propulsor 1.6 16v con 103 CV, seguido del 1.8 16v con 133 CV. El buque insignia tecnológico fue el Abarth, con un motor de cinco cilindros y 2,4 litros (170 CV) y la caja de cambios automatizada Selespeed. En cuanto a los motores diésel, se utilizó el probado 1.9 JTD con tecnología Common Rail (80 o 115 CV). 2003: más espacio gracias al Multi Wagon En enero de 2003, el Multi Wagon completó la gama. Sustituyó al Marea Weekend y estableció nuevos estándares en cuanto a versatilidad. Con un volumen de maletero de 510 a 1.480 litros y una luneta trasera de apertura independiente, ofrecía una utilidad que, por lo general, sólo se encontraba en categorías superiores. Fiat Stilo Multi Wagon 2004: La revolución Multijet y la actualización del modelo Para el Model Year 2004, Fiat respondió a las críticas sobre su estética, en parte poco atractiva, y perfeccionó la tecnología. También aparecieron nuevos motores: un motor Fire de 1,4 litros con 95 CV sustituyó al propulsor de entrada anterior. Sin embargo, mucho más importante fue la introducción del 1.9 Multijet 16v. Este diésel de segunda generación desarrolló 140 CV y, con 305 Nm, ofrecía un par que convertía al Stilo en un profesional de los largos recorridos. La parte trasera del cinco puertas se armonizó; las luces antiniebla se integraron en los pilotos principales. En el interior se incorporaron materiales de mayor calidad y diseños de cabina bicolores. El modelo superior de Abarth estaba también disponible con caja de cambios manual de cinco velocidades, para atraer a los conductores más puristas. En el Salón de París de 2004, Fiat aportó además un toque emocional con el modelo especial Stilo Michael Schumacher. Pintado en rojo Corsa, similar al de Ferrari, y equipado con un kit de carrocería Zender, pretendía beneficiarse del éxito deportivo del campeón del mundo de Fórmula 1. Fiat Stilo 'Michael Schumacher' 2005: Caminos rústicos con el Uproad En septiembre de 2005 llegó el Stilo Uproad. Este crossover familiar contaba con una mayor distancia al suelo y revestimientos de material plástico sin pintar. Fue una respuesta temprana a la incipiente tendencia de los SUV y se ofrecía exclusivamente con los potentes motores diésel de 1,9 litros. El Stilo fue un portador de tecnología. Entre las opciones, excepcionales para la época, se encontraba el Sky Window, un techo corredizo de láminas de cristal que ocupaba casi toda la superficie del techo. También el Adaptive Cruise Control (ACC), algo que hoy en día se da por sentado: un control de crucero asistido por radar, toda una novedad en el segmento C. Y también apareció el denominado Connect Nav+, un sistema de doble DIN con pantalla a color de 7 pulgadas, teléfono y sistema de navegación. Por último, pero no menos importante, hasta ocho airbags. Fracaso financiero Pero tras la brillante fachada de la innovación se escondía una catástrofe financiera. Fiat invirtió un total de 900 millones de euros (700 millones en producción y 200 millones en desarrollo). Para cubrir estos costes, se calculó una venta anual de 200.000 unidades. La realidad fue muy diferente: los clientes se mostraron reacios ante el diseño alemán y la electrónica, propensa a fallos en un principio. De hecho, hasta el final de la producción europea en el verano de 2008, sólo se fabricaron 790.000 unidades. El balance fue desastroso: por cada vehículo vendido, Fiat perdió aproximadamente 2.410 euros. Con un coste total de 2.100 millones de euros, el Stilo se consideró el proyecto más caro de la historia del grupo y llevó a Fiat, en algunos momentos, al borde de la insolvencia. El futbolista internacional italiano Francesco Totti en 2002 junto al Fiat Stilo Mientras que la producción de los modelos de portón trasero en Europa acabó a finales de 2006 (sucesor: Fiat Bravo) y la del Multi Wagon en 2008, el Stilo siguió fabricándose en Brasil hasta 2010. Hoy, 25 años después de su lanzamiento, el Fiat Stilo sigue siendo recordado como un vehículo que quería abarcar demasiado. Ofrecía seguridad y alta tecnología al nivel de la gama alta, pero fracasó debido a su propio coste y a una percepción del mercado que aún no confiaba en que Fiat pudiera desempeñar ese papel.