Ford puede presumir de una larga trayectoria vendiendo furgonetas con estética deportiva en Europa, pero ahora Volkswagen Vehículos Comerciales también quiere su parte del pastel. Para conseguirlo, dota al Transporter de un nuevo acabado tope de gama que traslada un aire GTI a un vehículo de carga realmente atractivo. Eso sí, esta nueva variante Sportline no gana motores más potentes, aunque a cambio sí hay mejoras en el chasis para que su comportamiento se acerque algo más al de un SUV deportivo. Propuestas así siempre hay que alabarlas. Ya que hemos mencionado a Ford, conviene recordar que esta última Transporter está en gran medida basada en la Transit Custom. Con esta nueva configuración de inspiración GTI, recibe un contundente kit de carrocería disponible en varias combinaciones. Galería: Volkswagen Transporter Sportline 2026 Aunque las imágenes muestran la versión Kombi de cinco plazas, los clientes también pueden optar por el furgón cerrado. Ambos tipos de carrocería se ofrecen tanto con batalla corta y como con batalla larga para que todas las necesidades estén bien cubiertas. Más allá de su diseño más llamativo, esta Transporter con 'picante' destaca por unas llantas exclusivas de 19 pulgadas que prescinden de los habituales logos de la marca alemana en favor del emblema Sportline. También incorpora una suspensión deportiva rebajada con muelles Eibach, que reduce la altura libre al suelo en 29 milímetros. El elemento más atrevido está en la zaga, donde un alerón de techo dividido deja claro que no estamos ante un vehículo de trabajo al uso. En el frontal, la línea roja de la parrilla parece tomada directamente del Polo GTI o del Golf GTI. Fotos: Volkswagen Como versión tope de gama, la Sportline llega muy equipada de serie. Volkswagen incluye desde faros Matrix LED y barras de techo hasta volante calefactado y taloneras metálicas iluminadas. El color rojo contrasta con detalles en negro brillante, como las cubiertas de los retrovisores. Ojo, no es la primera vez que la Transporter recibe el tratamiento Sportline. Volkswagen ya dio a la anterior generación T6.1 un aspecto más deportivo hace unos años. Y, como ocurría entonces, el nuevo modelo no toca las motorizaciones. Da igual si el comprador elige diésel, híbrido enchufable o eléctrico: no hay potencia extra frente a una versión normal.