22 coches pequeños perfectos para moverse por la ciudadLos 17 coches eléctricos más baratos del momento¿Interesa realmente el coche autónomo a los conductores? En los últimos años, una jerga nueva y abundante ha conquistado el mundo de la automoción con 'palabros' como arquitectura zonal, ADAS, gigacasting u OTA. Muchos de ellos pueden comprenderse por contexto o con unas nociones mínimas, pero hay una expresión que sigue resultando farragosa por muchas pistas que nos den: la del "Vehículo Definido por Software".Y, en realidad, es un concepto bastante obvio. Un vehículo definido por software (o SDV, por sus siglas en inglés) es un coche cuyas funciones principales, características e incluso su 'personalidad' están controladas por un software en lugar de un mecanismo físico. Piensa en ello como en una transición, como la transición que vivimos del primer teléfono móvil al moderno smartphone. El hardware, obviamente, sigue siendo importante, pero ahora lo que el coche puede hacer evoluciona con el tiempo y las actualizaciones de software. Esto es lo que los fabricantes están haciendo con sus modelos, y puede que ya te hayas acostumbrado a ello sin darte cuenta. La ruptura con 'la vieja escuela' Tradicionalmente, los vehículos estaban definidos por sus elementos físicos. Un ingeniero diseñaba un sistema cualquiera, pongamos el mapa electrónico de una transmisión automática, y desde el momento en que el coche abandonaba la fábrica esa transmisión seguía el programa establecido por el ingeniero. Y cambiar su comportamiento te exigía una mejora, como una actualización de firmware, un chip 'aftermarket' o, simplemente, comprar el modelo siguiente.Classic automobile lover maintaining restored engine outdoorsEn un SDV, esas fronteras son mucho más difusas. Todos los sistemas del coche, desde el motor, suspensión, sistema multimedia, asistentes, etc., están esencialmente controlados por ordenadores cuyo software es flexible. Ello permite a los fabricantes actualizar, añadir o pulir sus características de forma inalámbrica y remota, a veces años después de que se venda el coche.Mejoras sin visitar el concesionario Tesla fue uno de los primeros fabricantes en ofrecer actualizaciones 'over the air' (OTA). Dichas actualizaciones pueden resolver un problema técnico que hubiera requerido una llamada a revisión, pero también pueden mejorar la aceleración del coche, extender su autonomía, reajustar el tacto del freno o mejorar las capacidades del Autopilot. Las actualizaciones se instalan por la noche, eliminando la molestia de llevar el coche al taller. Recientemente, marcas como Rivian han aprovechado sus actualizaciones para añadir nuevos modos de conducción y asistentes, o mejorar el confort a bordo. Los fabricantes de toda la vida hacen lo mismo. La plataforma de software Ultifi de General Motors envía actualizaciones OTA, y Mercedes-Benz posee una arquitectura de software que introduce funciones como las ruedas traseras direccionales o mejoras de prestaciones basadas en suscripciones. Incluso Ford ha lanzado actualizaciones que mejoran el comportamiento de su sistema autónomo de Nivel 3 BlueCruise. El poder de los ordenadoresLos vehículos definidos por software se basan en una arquitectura electrónica muy centralizada. Los coches más antiguos tenían entre 70 y 100 unidades de control electrónico (ECU) diferentes, y cada una estaba asignada a un sistema concreto o función. Los SDV unifican buena parte de estas ECU en menos unidades que controlan con más precisión zonas más grandes del coche. Esto facilita la actualización de varios de estos sistemas simultáneamente, además de reducir los metros de cable necesarios para que todo funcione. 2023 SMART CHINA EXPO Held in Chongqing, ChinaPara un entusiasta de los coches, este concepto puede verse como una antítesis de lo que es la esencia y la experiencia de un coche. Después de todo, un coche no es simple código engarzado en un bloque de metal. Las partes físicas del coche importan, pero incluso los entusiastas pueden beneficiarse de las ventajas del software. Un eléctrico prestacional puede recibir, en una actualización, un mapa del acelerador más afinado o una entrega del par más agresiva. Los tarados de la suspensión pueden refinarse sin necesidad de sustituir componentes. Incluso los coches con motor de combustión pueden experimentar mejoras en la programación de su transmisión o la respuesta del motor. ¿Ventajas con fecha de caducidad? Aun con todo esto, la noción de un coche definido por software despierta dudas y cuestiones relacionadas con su propiedad y su control. Por ejemplo, un coche puede llevar físicamente equipamientos que estén desactivados por software -como más CV o asientos calefactables-, lo cual brinda a los fabricantes la posibilidad de cobrar suscripciones para habilitarlos. BMW ya ha experimentado con esto y, aunque recibió duras críticas, no ha retirado este modelo de negocio. Otra cuestión es la preocupación por un soporte a largo plazo: ¿Si las actualizaciones cesan, se quedará el coche obsoleto como un viejo iPhone?Aún a día de hoy, los fabricantes siguen desentrañando qué ocurrirá con todo esto, pero muchos conductores ya se han hecho a la idea. Quienes compran coches ahora quieren todos esos extras de confort y entretenimiento, extras que puedan actualizarse constantemente. Quieren, volviendo al símil del teléfono móvil, un teléfono lleno de aplicaciones y no uno que sólo haga llamadas.