El Tesla se adentró en una inmensa nube de humo.La conducción en condiciones de baja visibilidad siempre implica un riesgo adicional, y este caso no fue la excepción. La cámara de un Tesla registró cómo, en cuestión de segundos, el vehículo se aproximó a una enorme nube de humo que cubría completamente la carretera. Desde el interior, apenas se distinguía lo que había al frente, pero el coche continuó avanzando hacia esa zona totalmente cubierta por el humo. En el vídeo se aprecia el momento exacto en el que el Tesla realiza una maniobra decisiva para evitar varios coches que permanecían ocultos entre la densa cortina de humo. El Tesla llevaba activado el sistema de conducción supervisada en ese momento, y aun así, la combinación entre la asistencia del vehículo y la rápida reacción del conductor permitió esquivar los obstáculos y evitar un accidente mayor. El vídeo no ha tardado en hacerse viral por la increíble rapidez con la que el Tesla logró sortear los vehículos a pesar de la evidente falta de visibilidad. Cómo conducir con baja visibilidad: recomendaciones Para minimizar riesgos en situaciones de humo, niebla intensa, polvo o lluvias muy densas, desde el ámbito de la seguridad vial se insiste en la importancia de seguir ciertas pautas fundamentales al volante: Reducir la velocidad de forma inmediata. La visibilidad limitada hace que los obstáculos aparezcan sin previo aviso. Circular más despacio permite anticipar maniobras y aumenta el margen de frenada. Aumentar notablemente la distancia de seguridad. En condiciones de baja visibilidad, los vehículos que circulan delante pueden quedar ocultos hasta el último momento. Dejar más metros es esencial para evitar colisiones. Encender las luces adecuadas. Se recomienda mantener encendidas las luces de cruce y evitar el uso de largas, ya que pueden reflejarse en el humo o la niebla. Las antiniebla deben emplearse únicamente cuando la situación lo requiera. Evitar movimientos bruscos y frenadas repentinas. Una conducción suave ayuda a mantener el control del vehículo y reduce el riesgo de que otros conductores reactúen de forma inesperada ante una maniobra repentina. Guiarse por las marcas viales. Las líneas del asfalto funcionan como referencia cuando el entorno deja de ser visible. Es fundamental mantener el carril sin invadir zonas peligrosas. No adelantar en condiciones adversas. Adelantar cuando no se ve con claridad puede ocultar vehículos detenidos, restos de accidentes u otros peligros. La recomendación es esperar hasta recuperar visibilidad. Mantener cristales y espejos libres de vaho. El empañamiento puede agravar aún más la falta de visibilidad. Es importante usar el climatizador o el desempañador para mantener la visión nítida. Circular con ambas manos en el volante. Una postura firme permite reaccionar con mayor precisión en caso de que aparezca un obstáculo repentino. Detenerse si la visibilidad es prácticamente nula. En situaciones extremas, detener el vehículo puede ser la opción más segura, pero siempre en zonas habilitadas: un arcén amplio, un área de descanso o una salida. Nunca en mitad del carril. Mantener la calma en todo momento. La tensión reduce los reflejos. Actuar con serenidad, respirar profundamente y evitar maniobras impulsivas es clave para afrontar estos escenarios de riesgo.