La OCU demanda mayor transparencia y sanciones más duras para evitar abusos en el mercado de los carburantes El precio de los carburantes en España siempre ha estado bajo vigilancia. Una situación que ahora se ha incrementado aún más. Quizás es por eso que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha pedido reforzar los controles y sanciones más duras.La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha multado con un total de 20,5 millones a Repsol "por su política comercial de estrechamiento de márgenes abusivo en perjuicio de estaciones de servicio independientes y que compiten con las de Repsol".En 2022, coincidiendo con el alza del precio de los carburantes por la guerra Rusia-Ucrania, Repsol aumentó de forma generalizada el precio de venta a sus rivales del Gasóleo A (GOA) en ese mercado.Al mismo tiempo, en el mercado minorista de combustibles de automoción en estaciones de servicio, realizó una campaña de descuentos, adicionales a los previstos por el Gobierno, para los transportistas que repostasen ese combustible en las estaciones Repsol.Según la CNMC, durante este periodo, Repsol tenía una "posición de dominio" en el mercado mayorista de carburantes a estaciones de servicio a escala nacional y el derecho de la competencia exige que las empresas en posición de dominio sean "especialmente responsables de no restringir la competencia".La OCU detecta problemas en la competenciaAnte esta situación, la OCU reclama un refuerzo de los controles y la vigilancia por parte de los poderes públicos y de las autoridades de competencia. Tal y como reclama la organización en un comunicado, esta decisión llega más de tres años después de que las estaciones de servicio independientes denunciaran prácticas contrarias a la competencia por parte de las principales compañías del sector, un caso que OCU hizo público en 2022.En un análisis publicado entonces, la organización señaló que las principales petroleras españolas mantenían sus precios unos cinco céntimos por encima de la media europea respecto a su situación previa a la implantación del descuento estatal de 20 céntimos por litro como consecuencia de la subida de precios con motivo de la guerra de Ucrania.Aunque es cierto que la sanción impuesta a Repsol no va a tener repercusión sobre los consumidores, según la OCU, esto "evidencia que persisten ineficiencias estructurales en un sector donde la regulación antioligopolio permitiría que las tres compañías con refinerías en España pudieran, legalmente, llegar a concentrar hasta el 90% de las estaciones de servicio del país".De hecho, según recuerda, Repsol alcanza o roza el límite máximo permitido en muchas provincias. El problema de esto es que la competencia se complica y los precios suben, algo que se ha comprobado en zonas de alto tránsito como autopistas y autovías, con poca presencia de gasolineras low-cost en su recorrido.Para tratar de revertir esta situación, la OCU le pide tanto al Gobierno como a la CNMC actuar con contundencia y reclama una mayor transparencia en la formación de los precios de los carburantes, tanto en el ámbito mayorista como minorista.Además, piden un refuerzo estable y proactivo de la vigilancia por parte de las autoridades, especialmente en contextos de crisis o gran volatilidad de precios; sanciones más elevadas y disuasorias ante prácticas que constituyan abusos de posición dominante.Por último, unas políticas que fomenten la competencia real, facilitando la entrada y consolidación de pequeñas y medianas compañías, especialmente en áreas donde la oferta es muy limitada.OCU recuerda que un mercado de carburantes transparente, competitivo y justo es esencial para proteger a los consumidores, garantizar precios razonables y evitar que situaciones de crisis se traduzcan en oportunidades para prácticas abusivas.