La Fórmula 1 marcó la temporada 2026 como el primer paso a la electrificación, con el cambio de reglas más complejo de la historia de la categoría. Tras cuatro pruebas, ha sido un fracaso, y a nadie le gusta la actual competición que hay, por mucho que el CEO de la F1, Stefano Domenicali, diga lo contrario.Lando Norris contradice a Lewis HamiltonLas unidades de potencia están distribuidas 50% combustión, 50% eléctrico. Sobre el papel parecía una buena idea, pero en la práctica está generando problemas, ya que los pilotos no pueden ir siempre a fondo, deben gestionar constantemente la batería y muchos adelantamientos dependen más de quién tiene energía disponible que de habilidad pura. Es decir, en lugar de ganar por frenar mejor o arriesgar más, puedes adelantar simplemente porque tienes más batería. Y eso a los pilotos y al aficionado no les está gustando.Max Verstappen y Lando Norris han sido los pilotos que más han criticado con dureza el reglamento, ya que prefieren que se vuelva a una Fórmula 1 más natural, donde el piloto sea alguien importante durante la prueba y consiga grandes resultados gracias a sus habilidades, como frenar 50 metros más tarde o adelantar sin que luego vuelva a su posición de antes.Por otro lado, Lewis Hamilton, uno de los más beneficiados por este reglamento, ha mostrado su apoyo al cambio de reglas. Además, también ha dicho que los pilotos deberían tener un 100% de voto en la toma de las decisiones, algo en lo que Lando Norris ha mostrado que debería ser así, pero sin que tuviesen tanto poder: con ser escuchados valdría."Simplemente tenemos que aportar nuestra opinión, sinceramente. Queremos que la F1 sea lo que siempre hemos visto desde que éramos pequeños: carreras al límite, que no es lo que hemos tenido hasta ahora. Se debe hacer intentando que los coches puedan seguirse más de cerca, con menos peso, mejores neumáticos, más resistentes a los problemas de seguirse unos a otros, a las temperaturas y cosas por el estilo, no implementando baterías y alerones que provocan todo lo que hacemos ahora", dijo a diversos medios de comunicación. El motivo de por qué el piloto británico no está de acuerdo en que los pilotos tengan un 100% de votos, como dice su compatriota, viene de que la F1 no es solo deporte; también es un negocio. Hay otros actores con mucho peso, como fabricantes como Honda o Audi, equipos, patrocinadores, la FIA y la propia Stefano Domenicali y la dirección de la F1. Y todos tienen intereses distintos.Mientras los pilotos pensarían en coches más ligeros, mejores neumáticos, coches que puedan seguirse de cerca y menos dependencia de baterías y sistemas artificiales, además de hacer coches más divertidos de conducir y mejorar el espectáculo en pista, no se pararían a pensar en costes, sostenibilidad, intereses de fabricantes y estrategia comercial.F1 Grand Prix of Miami - Sprint & QualifyingLa F1 confirma varios cambiosEl primer cambio que han tomado ha sido reformar el reglamento, no mucho, de manera inmediata. Los cambios se introdujeron para el Gran Premio de Miami, última prueba donde la F1 ha corrido. No obstante, ya han tomado otra decisión, solo que se aplicará en 2027. En este caso, la distribución del motor dejará de ser 50/50 y pasará a 60/40 la temporada que viene, volviendo a dar más peso a los motores de combustión. Pero es que el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, ha confirmado la vuelta de los motores V8 a la parrilla en el próximo reglamento, que será en 2031. Con todo esto, parece que sí que se escucha a los pilotos, aunque la propia F1 no renuncia del todo a la electrificación, que es su gran objetivo.