Hace tiempo que la Guardia Civil lucha para que su actividad se le reconozca como profesión de riesgo, algo que, de momento, no va a ocurrir. Esto contrasta con el hecho de que muchos agentes no se presentan al área de Tráfico, como muestra el fracaso en las solicitudes, precisamente por su peligrosidad.Recientemente, el Ministerio de Defensa ha informado que iniciará los trámites para la declaración de la carrera militar como profesión de riesgo, lo cual supone “un avance histórico para los compañeros de las Fuerzas Armadas”, expresa la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en un comunicado.Sin embargo, lamenta que no se haga lo mismo con el Instituto Armado y, sobre todo, enterarse a través de los medios de comunicación. Esto, a juicio de la asociación, supone “una muestra más del deterioro de las relaciones entre la Dirección General de la Guardia Civil (DGGC) y las asociaciones profesionales”.Tal y como explican desde AUGC, el riesgo no es una hipótesis: “Es la realidad diaria de quienes combaten el crimen organizado y patrullan nuestras carreteras. Tras el reciente plante de las asociaciones en el Pleno del Consejo por la falta de avances sociolaborales, este nuevo episodio de falta de transparencia solo agrava la crisis de confianza con la Dirección General”.La Guardia Civil lamenta que su actividad no se declare como profesión de riesgoEn el comunicado, la asociación de los guardias civiles lanza dos propuestas concretas: por un lado, una armonización legislativa (aplicación del reconocimiento de profesión de riesgo de forma simultánea en Defensa e Interior); por otro, transparencia (restablecimiento de los canales de diálogo para tratar la jubilación anticipada y los coeficientes reductores).AUGC recuerda que las asociaciones profesionales ya han dicho basta ante el abandono institucional y la falta de respuestas claras, impulsando solicitudes de plenos extraordinarios, plante en el Consejo y frentes comunes en unidad de acción para defender los derechos sociolaborales del colectivo.“Es inadmisible”, señala, “que se avance en el reconocimiento de la profesión de riesgo para las Fuerzas Armadas mientras se mantiene en la incertidumbre a la Guardia Civil, obligando a sus representantes a ejercer una presión creciente para que Interior y la Dirección General abandonen el mutismo”.Por ello, desde AUGC exigen al Gobierno que “despeje cualquier ambigüedad: la declaración de profesión de riesgo debe alcanzar a todos los guardias civiles por igual, incluyendo necesariamente al personal de clases pasivas”.Por último, la asociación de los guardias civiles insiste en que “no cabe una respuesta parcial que ignore la realidad del servicio” y advierten de que “sólo aceptaremos una solución integral que garantice el acceso a una jubilación digna y el fin de la discriminación. Cualquier medida que deje a un solo compañero atrás será entendida como una traición a la seguridad pública”.