El auge del turismo a bordo de campers y caravanas sigue creciendo en España y, con él, las dudas sobre las obligaciones de mantenimiento e inspección. Una reciente aclaración de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto orden en los plazos de la ITV para autocaravanas, caravanas y vehículos camperizados, mientras los especialistas advierten de los elementos mecánicos que más problemas pueden causar durante un viaje.Más usuarios y más dudas Viajar en autocaravana, caravana o camper se ha consolidado como una de las fórmulas de ocio más populares para quienes buscan libertad de movimientos y autonomía durante las vacaciones. El crecimiento del sector es indiscutible. En Madrid, por ejemplo, 2025 registró 690 matriculaciones de autocaravanas y campers, situándose como la tercera comunidad autónoma con más altas de estos vehículos. Sin embargo, el aumento de usuarios también ha venido acompañado de numerosas dudas sobre la normativa aplicable, especialmente en materia de inspección técnica. Para resolverlas, la Dirección General de Tráfico ha emitido la Instrucción PROT 2026/04, que aclara la periodicidad de la ITV en función del tipo de vehículo. Las autocaravanas mantienen el calendario de los turismos Las autocaravanas están clasificadas dentro de la categoría destinada al transporte de personas, por lo que siguen el mismo calendario de inspecciones que un turismo convencional. Esto significa que la primera ITV debe realizarse a los cuatro años de la matriculación, posteriormente cada dos años hasta cumplir una década de antigüedad y, a partir de ese momento, con carácter anual. Durante la inspección se revisa tanto la documentación como los elementos específicos de estos vehículos, desde claraboyas, toldos o placas solares hasta los cinturones de seguridad, además de los controles habituales sobre frenos, neumáticos, alumbrado, emisiones, dirección o suspensión. Las caravanas se consideran remolques La situación es diferente en el caso de las caravanas, que tienen la consideración de remolques. Las que superan los 750 kilos de Masa Máxima Autorizada (MMA) deben pasar su primera ITV al cumplir seis años desde la matriculación y, posteriormente, cada dos años. Además de comprobar el estado general, la inspección presta especial atención al sistema de acoplamiento con el vehículo tractor, al alumbrado, la señalización y los neumáticos. En la primera inspección también es necesario acreditar la legalización de la instalación de gas cuando exista. Los vehículos camperizados afrontan controles más frecuentes Las campers son las que presentan una situación más particular. Aunque estén acondicionadas como vivienda, la mayoría mantienen la clasificación de vehículo de transporte de mercancías, lo que implica una periodicidad de inspección más exigente. En los modelos más habituales, con una masa máxima autorizada inferior a 3.500 kilos, la primera ITV debe realizarse a los dos años, posteriormente a los cuatro y seis años. A partir de entonces la revisión pasa a ser anual hasta cumplir diez años y, desde esa fecha, cada seis meses. Las reformas realizadas durante la camperización adquieren una gran importancia. Mobiliario, instalaciones eléctricas, placas solares, portabicicletas o sistemas de gas deben estar correctamente homologados y reflejados en la documentación para evitar incidencias durante la inspección. Los tres elementos que más sufren en carretera Más allá de las obligaciones administrativas, los especialistas en mantenimiento recuerdan que el peso y las dimensiones de estos vehículos someten a determinados componentes a un esfuerzo mucho mayor que en un turismo convencional. Los neumáticos encabezan la lista de elementos críticos, nos advierten desde red de talleres especialista Euromaster. Además de soportar cargas elevadas, suelen permanecer largos periodos estacionados, lo que favorece deformaciones y desgastes prematuros. Por ello, se recomienda comprobar regularmente la presión y utilizar neumáticos específicos para autocaravanas y campers, preparados para trabajar con mayores cargas. Los frenos constituyen el segundo punto de atención. El incremento del peso alarga las distancias de frenado y acelera el desgaste de pastillas y discos, por lo que resulta aconsejable revisar periódicamente su estado y sustituir el líquido de frenos dentro de los plazos recomendados. La suspensión completa el trío de componentes más exigidos. Amortiguadores, muelles, ballestas o barras estabilizadoras desempeñan un papel fundamental para mantener la estabilidad de vehículos altos y pesados, especialmente en carreteras sinuosas o en situaciones de viento lateral. Revisar también la instalación de gas y los sistemas auxiliares Antes de emprender un viaje, los expertos aconsejan no limitar las comprobaciones a los elementos mecánicos. También conviene revisar filtros, niveles de aceite y refrigerante, sistema eléctrico, alumbrado y baterías auxiliares. En las autocaravanas y campers cobra especial importancia la instalación de gas, indispensable para muchos de los servicios de a bordo, mientras que en las caravanas resulta igualmente recomendable verificar el estado de la bola de remolque y del sistema de enganche para garantizar una conexión segura durante la circulación. Con la temporada estival a punto de comenzar, la combinación de una ITV al día y un mantenimiento preventivo adecuado puede marcar la diferencia entre unas vacaciones sin sobresaltos o una avería capaz de truncar el viaje.