La nueva estrategia comercial de Honda es cada vez más clara. El fabricante japonés cancela varios modelos clave de su futura Serie 0 eléctrica —incluidos el SUV y la berlina previstos para Europa— y reorienta su estrategia hacia los vehículos híbridos ante un contexto de mercado mucho más incierto de lo previsto.La decisión llega en un momento especialmente delicado: la compañía anticipa pérdidas en su actual ejercicio fiscal, un hecho inédito desde su salida a bolsa en 1957. Un cambio de ciclo que obliga a priorizar inversiones y reducir riesgos, según publican nuestros compañeros de la web francesa L´Argus. Un programa avanzado que se queda en el camino La Serie 0 estaba llamada a ser el gran salto de Honda en el coche eléctrico. No se trataba solo de nuevos modelos, sino de una arquitectura completamente nueva, diseñada desde cero con un enfoque de vehículo definido por software. Los primeros prototipos —el 0 SUV y el 0 Saloon— se presentaron en 2024 y evolucionaron durante 2025 con versiones más cercanas a producción. Su llegada al mercado estaba prevista inicialmente para 2026, aunque ya se había retrasado a 2027. Ahora, directamente, desaparecen de la planificación. Los prototipos eléctricos 0 SUV y 0 Saloon se presentaron en 2024 y evolucionaron durante 2025 con versiones más cercanas a producción. El recorte afecta también a otros desarrollos asociados, como el SUV premium Acura RSX para Norteamérica, y pone en cuestión el despliegue completo de una gama que debía contar con hasta siete modelos antes de 2030, señalan desde L´Argus. Un contexto que ha cambiado en tiempo récord Honda justifica este giro por un entorno mucho más complejo de lo esperado. La desaceleración en la adopción del coche eléctrico es evidente en sus principales mercados, especialmente en Estados Unidos. A ello se suman tres factores importantes como son los nuevos aranceles que penalizan su negocio, menor apoyo institucional a la electrificación en EE. UU y pérdida de competitividad en China frente a fabricantes locales. El resultado es un escenario en el que las grandes inversiones en eléctricos dejan de ser sostenibles a corto plazo. Vuelta al híbrido como pilar del negocio Ante este panorama, Honda ha optado por reforzar una tecnología que ya domina: los híbridos. La compañía reducirá su inversión en electrificación y centrará sus esfuerzos en una nueva generación de modelos híbridos, con el objetivo de alcanzar 2,2 millones de unidades vendidas en 2030. Para ello, prepara el lanzamiento de 13 nuevos modelos entre 2027 y 2031, tal y como anunció en mayo de 2026 el CEO de Honda, Toshihiro Mibe. Además, seguirá evolucionando su sistema e:HEV con mejoras de eficiencia y costes, al tiempo que adapta su producción para responder con mayor flexibilidad a la demanda real del mercado. El eléctrico no desaparece, pero pierde prioridad El cambio de rumbo no supone un abandono total del coche eléctrico. Honda mantiene su objetivo de neutralidad de carbono en 2050 y seguirá desarrollando tecnologías clave, como las baterías de estado sólido. Sin embargo, el peso del eléctrico en su mix de ventas será menor del previsto, por debajo del 30% en 2030. Honda asume así una realidad que empieza a extenderse en la industria: la transición eléctrica no avanza al ritmo previsto. En este nuevo escenario, la marca opta por una estrategia más prudente, apoyándose en los híbridos mientras espera a que el mercado madure.