En un coche hay una infinidad de piezas que son fundamentales para que todo funcione correctamente, pero no todas son igual de conocidas por los conductores. Cualquier persona conoce el motor, la batería o los frenos, pero menos gente sabe qué hacen exactamente otros componentes como el cárter, que es clave para alargar la vida útil del vehículo.De hecho, el cárter de un coche es uno de esos elementos que suele pasar desapercibido hasta que falla, obligando al conductor a acudir de urgencia al taller. En esencia sirve para almacenar el aceite, pero también tiene otras funciones que son de vital importancia para proteger la parte inferior del motor. Qué hace el cárter El cárter es básicamente un depósito metálico que se sitúa en la parte inferior del motor y dentro del cual se almacena el aceite. Por lo tanto, su función principal es recoger y almacenar el aceite cuando no está en circulación. Eso sí, no es la única, ya que juega un papel esencial para que el motor funcione con normalidad. Y es que más allá de recoger el aceite y mantenerlo disponible para que vuelva a lubricar todas las piezas internas al arrancar el coche, el cárter contribuye a la refrigeración del aceite. Tal y como explican desde el RACE, ayuda a disipar el calor que se acumula porque está en contacto con el exterior y además se sitúa en la parte más baja del motor. También ayuda a proteger la parte baja del motor ante la suciedad, el agua o incluso los impactos que se puedan dar, por ejemplo, al subir bordillos. Posibles fallos Aunque son piezas muy resistentes que no suelen romperse, el principal peligro al que se expone el cárter son las fisuras o agujeros que pueden provocar los golpes contra objetos en la carretera. Por otro lado, puede ocurrir que la junta esté defectuosa o que, con el paso del tiempo, el metal se haya desgastado debilitando la estructura. En cualquier caso, si este componente falla, el motor puede empezar a perder aceite. En un primer momento puede ser una fuga leve, pero es importante repararla rápidamente porque si empeora la avería puede ser total. Por eso, los especialistas recomiendan a los conductores prestar atención a algunos síntomas como que se encienda el testigo de presión o nivel de aceite en el cuadro, los ruidos metálicos provenientes de la parte baja del coche y, sobre todo, las manchas de aceite que se quedan en el suelo, justo debajo del vehículo.