Peugeot Motocycles está a punto de volver a cambiar de manos. El propio equipo directivo de la compañía ha presentado una oferta irrevocable para comprar la marca a su actual propietario, Mutares. Si la operación supera los habituales controles regulatorios y las consultas a los representantes de los trabajadores, se espera que la transacción se cierre en algún momento del segundo trimestre de 2026. Sin duda, lo que realmente llama la atención es quién intenta comprar la empresa. No es otro gran grupo de automoción. Tampoco un gigante de las motos que quiera ampliar su cartera. Son quienes ya la dirigen. El equipo gestor quiere ser propietario de la compañía que lleva pilotando, lo que supone un importante voto de confianza en una marca que, durante la última década, ha ido pasando de un dueño a otro. Galería: Peugeot XP400 2026 Una compra por parte de la dirección (management buyout) no suele producirse si la cúpula no cree que existe un valor real a largo plazo. Dicho de otro modo: las personas más próximas al negocio consideran que la marca vale más de lo que el actual propietario podría reflejar en un balance. Eso, por sí solo, dice bastante sobre hasta dónde creen que puede llegar Peugeot Motocycles a partir de ahora. Este movimiento devolvería la empresa al control de su gestión interna. Es un giro relevante si se tiene en cuenta lo globalizada que ha sido la propiedad de la marca en los últimos años. Peugeot Motocycles formó parte en su día del amplio conglomerado automovilístico de Peugeot, antes de que la división de coches acabara integrándose en Stellantis. Hoy, la división de motocicletas opera de forma completamente independiente de la marca de automóviles, aunque comparten el mismo nombre histórico. La trayectoria reciente de propietarios ha sido de todo menos tranquila. En 2015, la india Mahindra & Mahindra adquirió una participación mayoritaria en el fabricante de scooters como parte de su estrategia para ampliar sus ambiciones globales en las dos ruedas. Esa alianza duró varios años, hasta que Mahindra acabó alejándose del negocio. En 2023, el especialista alemán en reestructuraciones Mutares tomó una participación de control en la empresa. El plan era bastante sencillo: comprar un negocio con dificultades o infravalorado, estabilizarlo y salir una vez estuviera en una situación más sólida. Ahora, esa salida podría estar ya tomando forma. Una oferta irrevocable significa, en esencia, que el comprador está totalmente comprometido con la operación. Una vez se obtengan las aprobaciones pendientes, se espera que el acuerdo siga adelante. Aun así, esto implica consultas con los representantes de los trabajadores en Francia, además de los trámites regulatorios habituales; pero, salvo sorpresa, el equipo directivo podría encontrarse pronto al frente de la empresa que ya viene gestionando. Bajo la propiedad de Mutares, la marca empezó a explorar nuevas direcciones. Uno de los movimientos más interesantes fue la compra de DAB Motors, un fabricante boutique de motos eléctricas conocido por su diseño minimalista y su posicionamiento premium. Esa adquisición apuntaba a que Peugeot Motocycles podría estar mirando más allá de los scooters tradicionales y adentrándose en un terreno más experimental. Cómo será exactamente la compañía bajo la propiedad del equipo gestor sigue siendo una incógnita. Los equipos directivos que compran sus propias empresas tienden a apostar con más fuerza por una estrategia a largo plazo, porque dejan de responder ante inversores externos que buscan un giro rápido. Eso podría traducirse en nuevos productos, una mayor inversión en movilidad eléctrica o incluso en un intento de reposicionar la marca fuera de su actual nicho centrado en scooters.