A sus 73 años, Don Law ha trabajado media vida con los XJ220. El Jaguar XJ220 fue un supercoche icónico, pero también un desastre comercial. Su idea original, tal y como se dio a conocer en el British Motor Show de 1988, prometía un motor V12 y un complejo sistema de tracción integral. Cuatro años más tarde, la versión de producción que fabricó el entonces socio de Jaguar en competición, Tom Walkinshaw Racing (TWR), montaba un V6 biturbo y propulsión trasera.Aun así, el XJ220 se destapó como el coche de producción más rápido del mundo en su momento, alcanzando los 349 km/h con el limitador de revoluciones anulado y el catalizador quitado. También logró un récord de vuelta en el Nordschleife de Nürburgring, que en aquellos tiempos menos competitivos aguantó imbatido durante ocho años. Volume 34 Numbers Cover Road&TrackPero el XJ220 también llegó en un momento de recesión económica mundial, y muchos de los compradores que habían reservado uno con intenciones especulativas quisieron recuperar sus señales. Tras llevar a Jaguar ante los tribunales británicos, muchos de esos especuladores prefirieron pagar una penalización de seis cifras -más la señal original-, antes que pagar las 440.000 libras esterlinas que costaba el coche. Aquello hizo que Jaguar construyera bastantes menos unidades de las 350 que se había fijado en un principio."Al final, se construyeron realmente 266 unidades de calle. Tenemos los datos de la fábrica, y fueron exactamente ésos los construidos y entregados", explica Don Law. Y, con orgullo, añade: "Y hemos trabajado en todos ellos, bien directamente, bien reconstruyendo alguna pieza o bien consiguiendo recambios para todos ellos." Justin Law trabaja en el V6 de un XJ220. Desde su taller Don Law Racing en Staffordshire (Reino Unido), Don y su hijo Justin son los mayores especialistas del Jaguar XJ220 en el mundo. Su conexión con el modelo comenzó cuando aún se vendía nuevo. En aquel tiempo, Don ya tenía un taller especializado en Jaguar exóticos y Justin comenzó a correr con un XJ220. Así lo recuerda este último: "Fundíamos las juntas de culata constantemente, así que llamamos a Jaguar y nos dijeron: "Están agotadas, no tenemos ninguna." Así que fabricamos las nuestras, y terminamos suministrándoselas a Jaguar."Pronto, los Law se dieron a conocer como expertos en el mantenimiento y reparación del enormemente complejo XJ220, al mismo tiempo que la complicada relación entre Jaguar y TWR llegaba a un final violento, uno que amenazaba con dejar al modelo en un limbo pues Jaguar no tenía capacidades para atenderlo en sus talleres más allá de las revisiones básicas.El presidente de Jaguar, Nick Scheele, contactó con Don para saber si su taller podía convertirse en el centro de mantenimiento oficial que el supercoche merecía. Jaguar siguió recabando repuestos durante los diez años siguientes a la fabricación de la última unidad. Pero en 2007, cuando llegó ese aniversario, Don recibió una nueva llamada: "Me dijeron: "Si quieres los recambios son tuyos, pero tienes dos semanas para venir a por ellos y llevártelos todos."""Como pequeña empresa inglesa que somos, podemos suministrar cualquier pieza del coche", afirma Don. "Por desgracia, no podemos multiplicarnos por diez para hacer mantenimientos a todos los ejemplares del mundo. Podemos ayudar a que sobrevivan, pero para eso la mayoría tienen que venir a nuestro taller." El inventario de Don Law Racing incluye piezas originales de Jaguar y TWR, muchas de las cuales permanecen en sus embalajes originales.Como no podía ser de otra manera, tanto Don como su hijo Justin son unos grandes amantes del XJ220. Justin afirma que "comparado con el Ferrari F40, su ingeniería es como la de una nave espacial." A eso Don añade: "Es una máquina hermosamente diseñada y proyectada. Los problemas con él vienen cuando la gente no lo mantiene o no sabe cómo conducirlo." Un buen ejemplo es la dirección. Como muchos otros supercoches ochenteros, el XJ220 no equipa dirección asistida, lo que motivó a varios propietarios a montar mecanismos de asistencia adaptados para reducir el esfuerzo de mover el volante. "Las bieletas son muy complicadas de ajustar, y muchos suelen apretarlas de más, haciendo la dirección más pesada," afirma Justin. "Ya hemos desmontado tres o cuatro direcciones asistidas 'aftermarket'. Simplemente, arruinan al coche." En esta fotografía aparecen más de un 3% de todos los XJ220 producidos.Los Law también poseen una furgoneta icónica por derecho propio, que ejerce como un reclamo espectacular para su empresa. Es una Ford Transit que, en su día, Jaguar reconvirtió en un prototipo para probar motores durante el desarrollo del XJ220, de ahí que su espacio de carga esté ocupado por un ejemplar del V6 biturbo. Más allá de las ruedas traseras de XJ220, su aspecto es completamente de serie y es un vehículo habitual en eventos como el Goodwood Festival of Speed. En la edición de 2010, Justin subió con ella el Hillclimb marcando un tiempo de sólo 62 segundos.Y ojo porque también funciona como furgoneta, como cuenta Justin: "Compito en carreras de motocross históricas, y una vez llevé mi moto a una carrera con ella. Don, mi padre, forma parte de una banda, y suele llevar su teclado y el resto de equipo en la parte trasera."