Ahora ya sí, es el final. El Honda Civic Type R no aparece en la web oficial de la marca japonesa y, obviamente, tampoco se puede configurar, por lo que las unidades en stock que podían quedar ya están agotadas y el deportivo pasa a formar parte de la lista de coches desaparecidos. Una auténtica pena, porque se trataba de un vehículo verdaderamente divertido y que implicaba al conductor al máximo. No en vano, los 329 CV del motor 2.0 VTEC Turbo se canalizaban en exclusiva al tren delantero, que contaba con la inestimable ayuda de un autoblocante mecánico para limitar al máximo las pérdidas de tracción. A todo esto había que sumar una caja manual de seis velocidades, con un tacto exquisito y que realizaba la función punta-tacón de forma automática, así como unas prestaciones fulgurantes para un deportivo del segmento C: de 0 a 100 en sólo 5,4 segundos y 275 km/h de velocidad punta. El consumo medio oficial era de 8,2 litros cada 100 km. Galería: Prueba Honda Civic Type R Un deportivo de verdad Estéticamente, era muy fácil distinguirlo del resto de la gama. La trasera era mi parte favorita, con el enorme alerón trasero fijo y esas tres salidas de escape tan personales (a alta velocidad, la central succionaba aire exterior para que el sonido no sea demasiado grave al alcanzar el límite de giro). Por supuesto, el Civic Type R disponía de varios programas de conducción. El más adictivo era el +R, que permitía desconectar por completo el control de estabilidad VSA. La suspensión adaptativa resultaba verdaderamente firme, hasta el punto de que, para lograr un confort mínimo para viajes, sólo cabía una posibilidad: seleccionar el tarado más suave posible. Como buen deportivo, la información que podía recibir el conductor era muy abundante. Desde la presión del aceite y del turbocompresor, hasta la temperatura del agua o el ángulo de la dirección o la posición del acelerador. Todo confirmaba que se trataba de un deportivo muy especial y verdaderamente trabajao. ¿A por un segunda mano? Desafortunadamente, esta noticia no nos ha pillado por sorpresa. Desde hace meses, hemos venido anunciando la desaparición de este vehículo y, de hecho, su nicho de mercado es cada vez menor y apenas cuenta con representantes: Volkswagen Golf GTI/R o CUPRA León VZ TCR... y poco más. Ahora ya sólo queda encontrar algún ejemplar de segunda mano en buen estado. Nuevo, rondaba los 60.000 euros y, por lo que hemos comprobado en algunas páginas web de compraventa de vehículos, hay varias unidades con unos 30.000 kilómetros en el entorno de los 52.000 euros. ¿Te animas a hacerte con uno?