Las intensas lluvias han sacado a la luz el lamentable estado de las carreteras españolas. Cientos de socavones y pinchazos en muy poco tiempo Desde que ha comenzado el año, España ha sufrido la llegada de nueve borrascas, que han venido acompañadas de lluvias torrenciales y fuertes nevadas, así como un frío polar. Esto, a nivel automovilístico, ha reflejado un mal que se lleva sufriendo mucho tiempo: el pésimo estado de las carreteras nacionales. Desde hace años, los conductores españoles se han quejado del mal estado de las carreteras españolas, debido a la poca inversión que han hecho en los últimos años. Esto se traduce en que, al circular, encontremos grietas, baches e, incluso, socavones que acaban en pinchazo en las ruedas o en incidentes peores.Desde el Gobierno, Antonio Muruais, subdirector general de Sostenibilidad e Innovación en la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Transportes, ha reconocido que, en esta materia, España "está atrasada y existe un déficit" en conservación "lastrada por los años de crisis económica", a partir de 2010.Muruais ha recordado que, en 2025, la Dirección General de Carreteras destinó 2.700 millones para la red vial, de los que 1.500 millones fueron para la conservación, "un récord en valores absolutos". Para este año, el presupuesto de Transportes permitirá mejorar 1.500 kilómetros de carreteras convencionales, para un ratio de inversión actual de 38.000 euros por kilómetro equivalente en carretera convencional. Sin embargo, hay dudas de si eso será suficiente.Centenares de coches con ruedas reventadas por culpa del pavimentoEsta situación se ha visto agravada en las últimas semanas, sobre todo en las zonas donde estas borrascas han dejado más daños. En consecuencia, las carreteras han quedado aún más perjudicadas de lo que ya estaban antes de esta concatenación de temporales.Las redes sociales se han llenado de vídeos donde se puede apreciar perfectamente cómo, por culpa de las malas condiciones de la calzada, centenares de vehículos han sufrido averías, siendo lo más común los pinchazos.En concreto, en este vídeo de Instagram, se puede apreciar cómo 15 coches han reventado sus ruedas mientras transitaban la carretera que une a Córdoba con Jaén. Pero esto no es un hecho aislado. En la M-40 también se han producido este tipo de incidentes.Circular por ciertos sitios en España se está convirtiendo en una labor de riesgo porque cada vez hay más carreteras destrozadas y las vías urbanas tampoco no se libran. El año pasado, la Asociación Española de la Carretera elaboró un informe que señalaba que el 52% de la red de carreteras en España está en situación muy grave por culpa de su mal estado.Si la situación antes de estas últimas semanas ya era complicada, después de semanas donde no ha parado de llover, hemos visto cómo en el pavimento han proliferado numerosos baches y, sobre todo, socavones que ponen en riesgo la vida de los usuarios.Esto es peligroso para los coches, pero aún más para los camiones. Begoña Urmeneta, una camionera que ha participado en un programa de televisión, donde ha explicado que no sabe "hasta qué punto la sociedad, los usuarios, son conscientes del peligro de conducir rodeado de camiones que van por un asfalto muy dificultoso".La camionera detalla que hay miles de kilómetros en las carreteras españolas que no están en buen estado. Sin embargo, hay puntos más conflictivos que otros."Por la A-6, hay tramos lamentables, y al bajar, desde Despeñaperros, por la provincia de Córdoba, hasta llegar a Sevilla, hay zonas en las que casi no se puede circular, con baches, socavones, está así. Es lamentable por el riesgo que supone y el resto de conductores deberían saberlo", explica.La camionera ha referido que al final han de tratar de sortear baches. "No pegamos volantazos, pero la Guardia Civil también debe saber que si no voy en línea recta, si hago alguna S, es por este motivo, no por conducción temeraria. Nos pueden caer multas de 500 euros, quitarnos seis puntos del carné de conducir y además penas de entre seis meses y cuatro años de prisión", ha sentenciado Urmeneta.