Imagen de un ciclista circulando por la carreteraEl aumento de ciclistas en los últimos días ha vuelto a poner el foco sobre la seguridad de estos usuarios en las carreteras. El último balance de la Dirección General de Tráfico (DGT), correspondiente al mes de abril de 2026, refleja un repunte de ciclistas fallecidos respecto al mismo periodo del año anterior. Además, la movilidad por vías interurbanas creció un 2,95% y se contabilizaron más de 40 millones de desplazamientos de largo recorrido. Las vías convencionales, que son por las que mayoritariamente circulan los ciclistas, concentraron el 78% del total de víctimas mortales del mes.Ese gran aumento coincide con una reforma en la normativa. La modificación del Reglamento General de Carreteras, publicada en el Boletín Oficial del Estado en octubre de 2025, permite a la Dirección General de Carreteras reducir o eliminar los arcenes en tramos de la red estatal para construir carriles bici separados del tráfico. Tras varios meses de margen para redactar las instrucciones técnicas, las primeras actuaciones empiezan a estudiarse ahora, justo cuando arranca la temporada alta del ciclismo.Cabe destacar que la intervención requiere un informe técnico previo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que acredite que la obra no compromete la seguridad vial, no afecta al funcionamiento de la carretera y respeta la continuidad de las rutas ciclistas existentes. Está pensada, sobre todo, para vías con poco tráfico o con varios carriles por sentido y, además, forma parte de la Estrategia Estatal por la Bicicleta y en la Ley de Movilidad Sostenible, aprobada por el Pleno del Congreso a finales del año pasado.Mientras que la red va tomando cuerpo, las normas de circulación siguen siendo las que recuerda la DGT. En ciudad, los ciclistas deben ir lo más cerca posible del lado derecho, guardar distancia con bordillos y coches estacionados, y no superar las dos columnas si circulan en grupo. En carretera, el uso del arcén derecho es obligatorio siempre que esté transitable, se permite ir en paralelo en condiciones normales y hay que pasar a fila india en curvas, cambios de rasante o cuando se acumula tráfico. Cuando exista un carril bici señalizado como obligatorio, su uso pasa a ser exclusivo y los ciclistas no podrán seguir por la calzada.Las cifras explican la urgencia con la que el Ejecutivo quiere desplegar esta red. La DGT contabilizó 46 ciclistas fallecidos en 2024 y, según los datos, alrededor del 90% de las muertes en bicicleta se producen en colisiones con vehículos a motor. A su vez, los puentes y los fines de semana de primavera son los días más críticos. Sin embargo, en el colectivo ciclista persisten las dudas que ya levantó la reforma cuando se publicó en el BOE. Asociaciones de usuarios y aficionados al ciclismo advierten de que sustituir un arcén ancho y bien conservado por un carril bici mal proyectado puede ser perjudicial para los conductores de estos medios de transporte. Entre los problemas que señalan figuran los tramos sin continuidad, los firmes en mal estado, los conflictos en las rotondas y la convivencia forzada con peatones.