Una buena conducción es una conducción suave, sin tirones ni cambios bruscos al pasar de una marcha a otra. A pesar de ello, muchas personas se han acostumbrado a que su vehículo dé pequeñas sacudidas al acelerar o reducir la velocidad. Lejos de ser algo que se deba normalizar, conviene prestarle atención porque no es un problema del vehículo, sino un fallo al volante.Es decir, evitar los tirones no es una cuestión de ingeniería o mecánica, sino de hábitos al volante. En este sentido, el profesor de autoescuela Adrián Sánchez ha explicado a través de un vídeo cuál es, según su experiencia, el error más común al reducir marchas que provoca que el coche vaya dando tirones. Evitar tirones Tal y como explica el instructor, la clave para evitar que el coche dé un tirón está en "adaptar antes la velocidad a la marcha que vamos a meter". Es decir, si, por ejemplo, se quiere pasar de tercera a segunda, hay que frenar un poco y luego hacer el cambio, no meter la marcha y después disminuir la velocidad. "Si vamos muy rápido y de repente metemos segunda, por ejemplo, seguramente nos pegará un tirón. Por eso, lo primero que tenemos que hacer si queremos reducir es frenar, manteniendo el freno pisado, pisamos el embrague, metemos la marcha y vamos soltando el embrague lentamente", explica Adrián Sánchez. Otra de las claves es no soltar el embrague de golpe, ya que eso hace que el coche dé un tirón. Eso, a su vez, provoca un choque mecánico brusco entre el motor y las ruedas que es perjudicial para la transmisión. Lo mejor para la mecánica del vehículo es aguantar unos segundos con el pie en el punto de fricción y, posteriormente, soltar tanto el freno como el embrague. Cuándo cambiar de marcha El momento exacto en el que se debe cambiar de marcha depende de factores como el modelo de coche, la carretera por la que se conduzca o de la carga. Aun así, una buena referencia son las revoluciones por minuto. Por norma general, en un coche de gasolina las revoluciones se deben mantener entre 2.000 y 2.500, y en un diésel entre 1.500 y 2.000. Este es el error más común al reducir que hace que vayas dando tirones con el coche: la técnica de un profesor para cambiar marchas