Ducati Lenovo Team's Spanish MotoGP rider Marc Marquez prepares for the free practice ahead of the MotoGP Indonesian Grand Prix at the Mandalika International Circuit in Mandalika, West Nusa Tenggara on October 3, 2025. (Photo by SONNY TUMBELAKA / AFP)A una semana del inicio de la gira europea de MotoGP con el GP de España, en Jerez, Marc Márquez vuelve a ser protagonista del podcast de uno de sus patrocinadores, Imagin, para hablar de lo que ha sido y sigue siendo su carrera deportiva, porque aunque la edad, y especialmente las lesiones, pesen ya en su cuerpo, la mentalidad sigue intacta. La motivación sigue llevándole a entrenar más que nunca para seguir sumando títulos a una estantería que ya acoge nueve Mundiales, 99 victorias y 165 podios en todo su paso por el campeonato. “Son buenos números, no están mal”, admite el de Ducati que, a su vez, reconoce que “la pasión” y la “adicción por la adrenalina, la adicción a la competición” le hace sentir que no tiene techo, porque lo suyo no es “adicción a ir en moto, sino adicción a la competición, a ganar”. “Cuando ganas es cuando te sientes recompensado porque hay todo un esfuerzo detrás. No es solo llegar e ir en moto, sino que hay una preparación detrás”, explica el español.“Cuando estás en la competición es diferente. Yo, por ejemplo, en los test me aburría, o sea, en los test incluso tenía caídas por falta de concentración, y un fin de semana es así, un fin de semana de competición es como más intenso, que puedo estar contento o no contento”, reconoce Márquez, aunque confiesa que hubo unas pruebas que sí le marcaron en su vida profesional: el 28 de noviembre de 2023. “El día que pasé más nervios fue cuando probé la Ducati en Valencia, era más por presión”, recuerda Marc, con toda la prensa agolpada a la puerta del box de Gresini, a la espera de captar lo que luego fue el regreso de la sonrisa del campeón, satisfecho por las sensaciones que le dio la primera salida con la Desmosedici. “La gente ya sabe quién es Marc Márquez. Más que nervios era esa presión por saber si iba a ir rápido con esa moto o no. Preguntaba si iba a saber pilotar una Ducati y los ingenieros me decían que si era tonto”, añadía. Y es que ese test fue clave porque marcaría el devenir de su carrera. Esa apuesta por una nueva moto iba a determinar si podía volver a ser rápido con las mejores armas después de cuatro operaciones en su brazo derecho y una vida en la que lo que más costara “era vivir con dolor, de la rutina de fisios y de muchas horas en camilla”. “Estaba en una prisión. La sonrisa me costaba”, confesaba el campeón del mundo. Pero nada le frenó porque el objetivo estaba claro: “Mientras sea deportista, vivo por y para mi pasión y mi deporte”.Pero como él mismo dice, “solo con talento no se llega a ningún sitio”, así que había que “tener esa valentía”. “Yo a veces escucho muchas veces lo de, ‘están locos estos de las motos’. O sea, no gana el que está más loco, sino que gana el que emplea mejor la locura. Tú tienes que tener un punto de locura, sino no te pones con una moto a 350 - 360 km/h, no adelantas y no te tocas con otro a 200 km/h codo con codo”. Así que ese punto de locura, unido a esa capacidad que tienen los pilotos de “no ver el miedo, no ver el peligro”, le hizo llegar a su gran objetivo: la Ducati oficial y, con eso, el noveno Mundial que finalmente le da la paz que necesitaba antes de poder retirarse. Eso sí, todavía no habla de plazos, porque su motivación sigue al máximo: “Me hubiera retirado porque no me hubiera quedado otra, pero no estaría satisfecho al 100%. Evidentemente, sí tranquilo en el sentido de que lo había intentado, pero no me hubiera retirado satisfecho al 100%. Tranquilo sí, satisfecho, no. Ahora me puedo retirar tranquilo y satisfecho, pero repito, mientras esté en activo, yo sigo dando el 100%”. Por eso, nunca se descarta de la lucha por el título, aunque también es realista: “No sé si este será mi último Mundial”.Y aunque nunca quieren que llegue ese momento de la retirada, es ley de vida: “Soy consciente de que cada vez está más cerca, y evidentemente te diría y que será así, que hasta que mi cuerpo aguante. Pero es que, que tu cuerpo aguante significa que no sabes a qué edad será. Yo lo voy a alargar hasta que mi cuerpo aguante. Yo sé que voy a acabar antes mi carrera deportiva por mi cuerpo que por mi mentalidad. O sea, por mi cuerpo antes que por mis ganas de seguir”. Al menos, llegado el momento, podrá ver hacia atrás y sentirse orgulloso de superar todos los miedos y afrontar todas las dudas que pasaban por su cabeza. Llevó su tiempo, pero acabó encontrando las respuestas: “Dudaba de si podía ir rápido otra vez porque salía de una lesión muy grave. Yo sé que yo no tengo el brazo como lo tenía y, de hecho, una de las cosas que me ha ayudado más es no comparar mi lado izquierdo con mi lado derecho, simplemente sacar el 100% de mi lado derecho y mi lado izquierdo”.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí