¿Sabes que el 47,1% de los motoristas que circulan por las Autopistas ignoran los límites de velocidad permitidos? Este es solo uno de los alarmantes datos extraídos del I Observatorio 2025 de Autopistas (compañía filial de Abertis en España que se encarga de la gestión y explotación de una amplia red de vías rápidas en el país), un informe que revela cómo la consolidación de las dos ruedas en las vías rápidas convive con un preocupante desprecio por la distancia de seguridad y el uso de intermitentes. En un escenario donde el 57% de los usuarios pone en juego su integridad al no dejar espacio suficiente con el vehículo precedente, la empresa lanza una advertencia clara: la vulnerabilidad del motorista en la red vial exige una transformación urgente en los hábitos de conducción para frenar la siniestralidad. La motocicleta ha dejado de ser un vehículo secundario en las grandes vías de comunicación para convertirse en un protagonista indiscutible de la movilidad interurbana. Sin embargo, esta consolidación no llega exenta de retos. El I Observatorio 2025 sobre el comportamiento de los motoristas, elaborado por Autopistas, ha puesto sobre la mesa una radiografía detallada que mezcla luces y sombras. El estudio, realizado en un tramo de 35 kilómetros de la C-32, revela que, aunque la presencia de las dos ruedas es sólida, persisten hábitos de riesgo que comprometen la seguridad de un colectivo especialmente vulnerable. Motos circulando por autopista Suspenso en velocidad y distancia de seguridad Uno de los datos más impactantes del informe señala que casi la mitad de los motoristas, concretamente el 47,1%, supera los límites de velocidad permitidos en la autopista. Aunque la velocidad media registrada se sitúa en 117,8 km/h (ligeramente por debajo del límite legal), la estadística se polariza peligrosamente: uno de cada cuatro conductores de moto circula a más de 10 km/h por encima de lo permitido, y un 8% llega a rebasar los 140 km/h. Esta tendencia es preocupante si se analiza en combinación con el respeto al espacio vital en carretera. El estudio confirma que más del 57% de los motoristas no respeta la distancia mínima de seguridad, una infracción que se agudiza los viernes. El escenario se vuelve crítico para el 17,6% de los usuarios, quienes cometen la imprudencia doble: circulan con exceso de velocidad y sin guardar la distancia adecuada simultáneamente. Este comportamiento temerario aumenta hasta el 23,6% cuando las motos transitan por el carril izquierdo, reduciendo drásticamente el margen de maniobra ante cualquier imprevisto. Moto circulando por autopista Del escúter para el trabajo a la moto grande para el ocio El Observatorio también permite trazar un perfil sociológico del usuario según el día de la semana. Durante las jornadas laborables, el escúter es el rey absoluto, representando el 60% de las monturas registradas. El uso de la autopista en estos días está claramente vinculado a la movilidad laboral, especialmente en las horas punta de la mañana, donde se llegan a registrar más de 3.000 motos diarias. No obstante, el panorama cambia al llegar el fin de semana, cuando la presencia de este tipo de vehículos desciende en favor de las motos de carretera destinadas al disfrute recreativo. En cuanto a la señalización, los datos invitan a la reflexión. Solo el 20% de los motoristas utiliza correctamente los intermitentes para indicar sus movimientos. En días laborables, la cifra es todavía más desalentadora: cerca del 90% de los conductores no señaliza sus maniobras, lo que genera una incertidumbre peligrosa para el resto de vehículos que comparten la vía. Escúter en autopista Falta de equipamiento y tecnología La seguridad pasiva sigue mostrando carencias notables según el entorno. Aunque la concienciación crece los fines de semana (con un 53% de usuarios con equipamiento completo), solo el 37% de los motoristas utiliza protección integral (chaqueta, guantes y botas) entre semana. Además, un abrumador 95% de las motocicletas no incorpora elementos reflectantes adicionales, un accesorio sencillo pero vital para mejorar la visibilidad y evitar alcances en condiciones de poca luz. Para combatir estas cifras, Autopistas apuesta por la innovación a través de su Future Road Lab en la C-32, un espacio de pruebas para soluciones de movilidad segura. La compañía destaca la importancia de los sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ARAS) en las nuevas motocicletas como pieza clave para reducir la siniestralidad. Como conclusión, el informe refuerza que la presencia de la moto está consolidada, pero su futuro en las vías rápidas depende estrictamente de una gestión basada en la prevención y un cambio real en los hábitos de conducción. En moto sin chaqueta ni guantes