El turismo en España está cambiando. El aumento de los precios y la saturación de algunos destinos están llevando a muchos viajeros a replantearse cuándo, cómo y dónde pasan sus vacaciones. De hecho, casi la mitad de los conductores españoles (49,5%) reconoce haber modificado su forma de viajar en los últimos años, según el Estudio de la movilidad del futuro 2025, elaborado por Europcar Mobility Group y el Mobility Institute, impulsado por el RACC y Deloitte. El informe se ha presentado en FITUR, en IFEMA.Entre los principales cambios de hábitos destacan los viajes fuera de la temporada alta, elegidos por el 20,6% de los conductores; las escapadas más cortas, que practica el 15,7%; y la preferencia por destinos menos concurridos, mencionada por el 13,2%. Detrás de esta transformación están, sobre todo, el encarecimiento de los viajes, que ha obligado al 32% a modificar sus planes, y el deseo de evitar aglomeraciones, un factor decisivo para el 33% de los encuestados. La desestacionalización se consolida en el turismo nacional Estos datos confirman la consolidación de la desestacionalización como una de las grandes tendencias del turismo en España. En este sentido, Europcar señala que los meses tradicionalmente considerados como temporada media —mayo, junio, septiembre y octubre— ya registran volúmenes de alquiler de vehículos similares a los de julio y agosto. "La curva de verano cada vez lo es menos", explica Isabel Martínez, directora general adjunta de Europcar Mobility Group en España y Portugal. "Esta tendencia también se refleja en un mayor interés por destinos menos masificados, especialmente en el norte de España". En 2025, el alquiler de vehículos ha crecido a doble dígito en provincias como A Coruña, Pamplona y Asturias. Cristian Bardají, director del Área de Movilidad del RACC; Isabel Martínez, directora general adjunta de Europcar; y Gerardo Bermejo, CFO de Europcar. El coche de alquiler, clave para la movilidad en destino Aunque cambian los hábitos de viaje, el coche sigue siendo un elemento central durante las vacaciones. Según el estudio, cuatro de cada diez conductores no están dispuestos a renunciar a la libertad que ofrece el coche de alquiler en sus desplazamientos turísticos. En este contexto, las restricciones al tráfico privado en algunos destinos, como las aplicadas en Baleares, generan recelos. Casi la mitad de los conductores (49,2%) expresa objeciones o dudas y condiciona estas medidas a la existencia de una alternativa eficaz de transporte público. Una parte de los encuestados considera, además, que las limitaciones actuales son excesivas. El vehículo eléctrico avanza, pero con cautela El tipo de motorización también influye en las decisiones de los turistas. Uno de cada dos conductores afirma que estaría dispuesto a alquilar un vehículo eléctrico en cualquier destino, siempre que exista una infraestructura de recarga adecuada. Un 22,6% lo haría solo en islas con distancias cortas y un 13,8% en ciudades con zonas de bajas emisiones. Sin embargo, un 29% descarta esta opción en cualquier caso. Las limitaciones de la red de recarga siguen siendo el principal freno. El 55% de los conductores identifica este aspecto como el mayor obstáculo y dos de cada tres reclaman más puntos de carga y un mejor funcionamiento. Además, más de la mitad considera esencial reducir los tiempos de recarga a menos de 20 minutos. En el alquiler de coches, los híbridos siguen siendo la opción más demandada, con el 53% de los conductores, seguidos de los vehículos de combustión tradicional, con un 40%. El eléctrico representa todavía en torno al 7%, aunque crece el porcentaje de usuarios que asegura haber tenido una mejor experiencia con este tipo de vehículos. En 2025, el 34% afirma valorar más el eléctrico frente al 29% del año anterior, y casi la mitad lo elegiría si el precio fuera similar. Del coche en propiedad al uso flexible El estudio también analiza la evolución de la movilidad en el día a día. Cada vez más conductores optan por fórmulas de uso flexible —como el alquiler, el renting, la suscripción o el carsharing— frente a la compra de un vehículo en propiedad. Estas opciones ganan terreno impulsadas por la búsqueda de ahorro, flexibilidad y adaptación a nuevas necesidades. En este contexto, el alquiler de vehículos ha crecido siete puntos en un año y alcanza ya al 30,8% de los conductores en 2025, consolidándose como una de las principales puertas de entrada a la movilidad flexible. Casi la mitad de los conductores reconoce que compara estas alternativas antes de adquirir un coche, 21 puntos más que en 2024. La pérdida de peso del coche en propiedad es especialmente visible entre los jóvenes y en entornos urbanos, aunque el fenómeno es transversal. De hecho, los conductores sénior destacan como uno de los colectivos más abiertos a este cambio: el 48% de los mayores de 65 años estaría dispuesto a renunciar a la propiedad del vehículo.