Ya no es una percepción de los conductores, es algo real que puede verse en cualquier autovía o carretera de la red nacional. Tras la reciente racha de lluvias he realizado un viaje ida y vuelta, en menos de 24 horas de Madrid a A Coruña y en el viaje de vuelta pude contabilizar cinco coches parados en la cuneta de la A6 con pinchazos, uno de ellos en las dos ruedas del mismo lado. Hay tramos en los que es casi imposible circular por el carril derecho debido a la cantidad de baches e incluso trozos de asfalto suelto que hay.La solución "oficial" empleada tanto en la A6 como en otras muchas carreteras de la red nacional, ha sido poner carteles anunciando el mal estado del firme, pintar las líneas en amarillo y limitar la velocidad a 100 km/h. De esta forma la advertencia parece que "exime" a la autoridades de cualquier responsabilidad ante un posible daño o accidente por el mal estado de la red viaria. Las intensas lluvias de los últimos meses no han hecho más que agravar el problema de las carreteras. Un problema europeo La aseguradora Hagerty, ha realizado una encuesta entre los conductores de Reino Unido y los datos son sorprendentes. El 98 por ciento de los encuestados afirma que las carreteras del Reino Unido se encuentran actualmente en mal estado y un 73 por ciento de los conductores dijeron que habían sufrido daños como resultado de pasar por un bache. Algunos llegan a afirmar que las carreteras del Reino Unido son ahora una vergüenza nacional. El problema es todavía más grave para los propietarios de vehículos clásicos, muy numerosos en Reino Unido, ya que el 93% de ellos reconocen conducir nerviosos por las carreteras debido a su mal estado. Los reventones y neumáticos destrozados están a la orden del día, con el importante riesgo que eso implica. En Alemania la situación no es mejor y lo que nos cuentan españoles residentes allí es que en los últimos años se ha producido un abandono en el mantenimiento de las infraestructuras, sobre todo en carreteras, que afecta a la conducción. Según los datos de ADAC, el automóvil club más importante de Alemania, en 2025 el número de llamadas reclamando los servicios de asistencia crecieron un 1,6% con respecto a 2024, pero lo más llamativo es que un 9% de esas asistencias fueron exclusivamente relacionadas con pinchazos o problemas en los neumáticos. Británicos y alemanes tienen la misma certeza del continuo deterioro de las carreteras por falta de mantenimiento. De poco sirve que conduzcamos coches equipados con sofisticados avances tecnológicos en seguridad, obligados por la UE, que han encarecido su precio de manera exagerada en los últimos años. Esos avanzados dispositivos de seguridad de nuestros coches no sirven de nada si algo tan básico como el firme por el que circulamos se encuentra en tan mal estado que puede provocar daños o un accidente que ninguno de esos sistemas podría evitar.