En plena fiebre SUV, donde prácticamente todas las marcas premium pelean por hacerse un hueco entre familias acomodadas, directivos viajeros y clientes que quieren espacio sin renunciar al lujo, Audi mueve ficha con una de sus piezas más importantes. El nuevo Q7 ya es una realidad y no llega precisamente para pasar desapercibido.La firma de los cuatro aros acaba de presentar la tercera generación de su gran SUV, un modelo que desde su debut en 2005 ha sido uno de los pilares comerciales de la marca y uno de los referentes del segmento E-SUV premium. Lo hace, además, en un momento delicado: el mercado exige electrificación, digitalización y una experiencia cada vez más cercana al lujo, pero sin perder practicidad. Con este nuevo Q7, Audi parece haber entendido el mensaje. La fórmula no cambia radicalmente, pero sí evoluciona con inteligencia: más tecnología, mayor refinamiento, un interior todavía más versátil y un diseño que busca presencia sin caer en excesos. Un diseño más musculoso y claramente Audi A simple vista, el nuevo Q7 mantiene esa imagen imponente que siempre le ha caracterizado, aunque ahora gana empaque visual. El frontal presume de una parrilla Singleframe todavía más dominante, acompañada por unos grupos ópticos Matrix LED digitales que no solo buscan impresionar estéticamente, sino también mejorar la seguridad. La silueta mantiene ese aire robusto de gran SUV, pero Audi ha trabajado especialmente la línea lateral y el pilar D, ahora más vertical, para ganar espacio interior y reforzar la sensación de coche sólido. Detrás, la gran novedad visual está en las ópticas OLED digitales de tercera generación y una franja lumínica que recorre todo el ancho del vehículo, una tendencia cada vez más habitual entre los SUV premium. El Q7 seguirá ofreciendo distintas personalidades visuales según su acabado. Desde un enfoque más elegante en el acabado Advanced hasta variantes S line y Black line, claramente dirigidas a quienes buscan una estética más deportiva. Cinco, seis o siete plazas: un SUV pensado para familias… y ejecutivos Uno de los grandes argumentos del Audi Q7 sigue siendo su versatilidad interior. En un mercado donde muchos SUV grandes priorizan la estética sobre la funcionalidad, Audi mantiene el foco en el espacio. De serie, el nuevo modelo contará con configuración de cinco plazas, pero podrá elegirse también con seis o siete asientos. La gran novedad está precisamente en esa inédita disposición de seis plazas, con dos butacas individuales en la segunda fila que elevan notablemente el confort y dan un aire casi de "business class" para largos viajes. Quienes prioricen el uso familiar podrán seguir apostando por las siete plazas, una configuración especialmente práctica al permitir incluso instalar tres sillas infantiles en la segunda fila. El maletero también sigue siendo uno de sus puntos fuertes. En configuración de cinco plazas ofrece hasta 670 litros de capacidad, cifra que puede alcanzar los 2.075 litros con los asientos abatidos. Incluso en la versión de siete plazas mantiene una capacidad muy aprovechable. Tecnología a bordo: del techo panorámico inteligente a ChatGPT Audi ha convertido el habitáculo del nuevo Q7 en un escaparate tecnológico. La marca presume especialmente de un enorme techo panorámico de cristal con opacidad regulable que hemos visto en modelos recientes como los nuevos A5 o A6 e tron, capaz de pasar de transparente a opaco por segmentos, y con iluminación integrada, algo poco habitual incluso en modelos de alta gama. El interior también gana protagonismo digital gracias al sistema MMI panoramic display con tecnología OLED, pantalla para el pasajero incluida de serie y un asistente de voz mejorado que, cuando no puede resolver una consulta, recurre directamente a ChatGPT. A ello se suma un arsenal de asistentes a la conducción, desde el control adaptativo avanzado hasta un sistema capaz de memorizar maniobras de aparcamiento o incluso mover el coche automáticamente hacia el arcén si detecta que el conductor no responde. Solo diésel… por ahora En el lanzamiento, Audi apostará únicamente por una mecánica diésel V6 de tres litros, disponible en dos niveles de potencia: 245 y 299 CV. Puede parecer una apuesta conservadora en tiempos de electrificación, pero tiene cierta lógica para un SUV de casi cinco metros orientado a largos viajes y clientes que recorren muchos kilómetros. Además, ambas versiones incorporan tecnología microhíbrida MHEV plus, con apoyo eléctrico puntual para mejorar consumos y respuesta. De serie, todos los Q7 llegan asociados a una caja automática tiptronic de ocho velocidades y a la tracción integral quattro permanente, uno de los sellos históricos de la marca. Precio y llegada al mercado El nuevo Audi Q7 comenzará a comercializarse en España a finales de junio y las primeras entregas están previstas para septiembre. Los precios arrancarán en 95.300 euros para la versión diésel de 245 CV, mientras que el escalón superior de 299 CV partirá desde 98.170 euros. No es una revolución, pero probablemente un modelo histórico como este tampoco la necesitaba. Audi ha preferido evolucionar un producto que ya funcionaba para adaptarlo a una nueva era donde el lujo, la conectividad y la practicidad deben convivir. Y, visto lo visto, el Q7 sigue teniendo argumentos para mantenerse entre los SUV premium más deseados.